domingo, 5 de abril de 2020

Y JULIA RETÓ A LOS DIOSES (2)


En este libro, la historia ya daba por sí suficientes elementos, la mayor parte de la novela se basa en las intrigas de poder que acosan al imperio y a la figura del emperador Severo, y contra la que Julia va a ser la auténtica luchadora y la que lleve el peso de las rivalidades e intrigas palaciegas contra su poder y su recién creada dinastía.
Así, empieza con las intrigas de cierto Plauciano que, a ojos de la novela y de Julia, anduvo intrigando contra Severo dese mucho tiempo, desde su cargo privilegiado de prefecto del pretorio
Porque el poder de Roma había llegado a un punto que el centro de las cosas era una cosa casi exclusiva del palacio y allí habían ido adquiriendo una importancia cada vez mayor el cuerpo personal de emperador, la guardia pretoriana.
Tal era su influencia que quitaba y ponía emperadores con alianzas de unos y otros.
Aquí tenemos pues a Plauciano que, a los ojos de la novela, va limitando el poder de Severo, asesinando, tal como se nos cuenta, a diestro y siniestro, a cualquier persona allegada al emperador que le quite la ascendente influencia que él tiene en palacio.
Luego, vendrá uno que sí será favorable al emperador, más bien, a la emperatriz, Quinto Mecio, con el cual, tal como nos relata la novela, tienen una sentida, emotiva y paciente historia amorosa.
Galen. Lithograph by P. R. Vignéron. Wellcome V0002113.jpg

El famoso médico Galeno se nos aparece como el relator de la historia, escribiendo un diario en primera persona al inicio de algunos capítulos, para luego dejar paso al relato en tercera.
Estará siempre al lado de Julia, no se sabe si por admiración, o capacidad de supervivencia, como admite en algún momento Julia, en ese ambiente tan peligroso como era el palacio del emperador.
Es un contrapunto intelectual, típico de las novelas de este autor, que siempre introduce un personaje literario, filosófico, en sus novelas, quizás para dar un contraste más intelectual o cambiar de del ambiente de las intrigas de poder predominante en la corte de los emperadores.
En este caso la novela nos cuenta la búsqueda interminable de Galeno de dos manuscritos o volúmenes de Herófilo y Erasístrato que hablaban de la disección y la anatomía de seres humanos, en una ficción novelesca, creemos,  que los  hace imposibles de encontrar. Esta disección estuvo mal vista, o prohibida durante muchos siglos, y que en la época de la novela también era así, al contrario de lo que había llegado a hacer los griegos.
Se habla también de la extraña inmunidad a las enfermedades, especialmente a las epidemias de peste, término general que no especificaba la enfermedad concreta de la que se trataba, que el médico Galeno siempre tuvo a pesar de su exposición a ellas como médico.
También habla de las soluciones calmantes hechas con opio y vino para calmar los dolores que la enfermedad, cáncer, de Julia le ocasionaba.
JULIA DOMNA Denier brm_563802 Monedas Romanas


A Julia Domna la pone el autor por todo lo alto. No ya porque su figura, su talante, carácter, decisión, valentía, belleza, y un largo etcétera de cualidades la adornan y la poseen, también por su, según la novela siempre, su visión de unificar Oriente y Occidente en un sólo mundo. Globalización, que diríamos aora.
Esta idea ya se venía tratando desde Alejandro Magno, pero nunca llegaría a cuajar, se sucedían enfrentamientos constantes, a saber la de intereses que habría detrás. Julia Domna planea unificar otra vez los dos mundos con la boda entre su hijo Caracalla y la hija de Artabano, el rey de reyes de Partia.
El descontrol y la violencia propia de su hijo Caracalla, tal como nos dice la novela, quizás históricamente habría otros factores, frustra todos estos proyectos, y la guerra entre ambos mundos es inevitable.


sábado, 4 de abril de 2020

Y JULIA RETÓ A LOS DIOSES


La recién publicada novela Y Julia retó a los dioses es interesante, muy basada en las fuentes históricas, y amena de leer, sobre todo por la permanente sucesión de acontecimientos y personalidades históricas que por allí aparecen sin cesar y de forma casi vertiginosa.
 No olvidemos que su autor, Santigo Posteguillo, busca atraer al lector en todo momento, como afirma en una de sus últimas entrevistas.

Estamos en el centro del poder imperial, donde se cuecen todas las intrigas y resortes de poder del imperio más grande del mundo hasta entonces.
La tal sucesión y acumulación de episodios y peripecias se explica por la síntesis que aplica el autor a este  largo periodo histórico, y por ser otro de los momentos críticos del imperio, cuando se debate sobre la sucesión de un emperador o de una dinastía.
El autor no escatima recursos en encumbrar a Julia Domna en lo más alto de la cúspide de personalidades, y en este caso mujeres, más difícil aún, que influyeron en el mundo de entonces. O pudieron influir, pues muchos de sus proyectos se vieron truncados por la realidad familiar, en particular, la rivalidad de sus hijos, Caracalla y Geta.
La tal rivalidad se inicia a  partir de rivalidades personales, ya forjadas desde su infancia, y seguramente están más que documentadas, pero son potenciadas, el autor lo relata también, de rivalidades políticas en los círculos de poder, entre la rivalidad permanente entre el poder imperial, representado por Severo y después Caracalla, y el Senado, representado por varios senadores que intrigan a favor de Geta para conseguir subvertir el poder, acabar con el imperio, cambiar de emperador, no se sabe. 
(De Caracalla se nos cuenta el origen de este nombre, su apodo, un tipo de capa de ese nombre que utilizaban los celtas y que el emperador adoptó como vestimenta con regularidad)
Así y todo, por encima de todos brilla la inteligencia, la visión alta y elevada, la capacidad de intriga y manejo de situaciones, de Julia emperatrix.
La novela, como todas las de SP, y éstas dos últimas centradas en torno a la dinastía de los Severos, tiene un ambiente parecido a las intrigas malévolas de la serie Juego de Tronos. Como ya manifestaron los guionistas de la encumbrada serie, ellos han sido los que se habían inspirado en personajes, sucesos y acontecimientos de la agitada vida de los emperadores romanos.

EDIPO EN ISLANDIA: LAS MARISMAS, DE A. INDRIDASON

     En estos días inciertos, de calamidades y esfuerzos heroicos, aparte de cierto teletrabajo al que a media población han asignado, a ratos he ido leyendo otra novela del escritor islandés Arnaldur Indridason, Las Marismas. Escribió esta novela y se publicó originalmente en el año 2000. Ha pasado ya una buena temporada desde entonces.
Las Marismas: Serie Erlendur Sveinsson III eBook: Indridason ...     De todas formas, creo que tampoco pierde su actualidad, además, este autor toca temas como el de la violencia de género, cf. La mujer de verde, que sigue aún en la vida cotidiana.
    El argumento de Las Marismas, título sugerente que evoca paisajes y tierras acuáticas, no coincide con donde transcurre la novela en realidad, mal que al final aparezcan las deseadas marismas.
     La novela es de una gran trama, empieza por un crimen cometido en una vivienda de precisamente esa zona llamada Las Marismas. Aparentemente, como dicen en la novela, es un crimen típicamente islandés, que quiere decir, chapucero, sin mayor relieve. A partir de ahí, se va desarrollando el hilo argumental que va dando giros y vueltas, tras la cual el lector la va siguiendo con cierto interés.
 
     Además, la novela, según va avanzando, va tomando tintes de tragedia griega.



La familia.
      Por un lado, el argumento, en un principio que no lo parecía, va concentrándose y reduciéndose en el ámbito familiar, la trama detectivesca que investiga el, en ésta más que en otras, empecinado Erneldur va cada vez más acercándose al ámbito familiar.
      Familia, además, que siempre está presente en sus novelas. Es conocido que en las novelas negras hay cierta diferencia entre las escritas por escritores del norte de Europa, más frías, distantes, donde la familia no tiene esa presencia natural y cercana al detective, cf. las de H. Mankell,  mientras las escritas por autores del sur, como las del comisario Brunetti, la familia del comisario tienen una presencia notable.
     Al principio nos podría parecer que en las Indridasson la familia no tiene presencia. El detective Erlendur vive separado de su mujer desde hace tiempo, un matrimonio roto pues, unos hijos que han tomado rumbos torcidos, y que de cuando en cuando aparecen en la vida de Erneldur.
     Pero lo cierto es que sí tiene presencia, y más de lo que uno pudiera creer, aunque no como esperábamos. La familia del detective sufrió un divorcio temprano, los dos hijos se criaron con su madre, que a partir de determinado momento, los utilizó contra él. Con el paso de los años, los hijos, ya adultos, pasan a formar parte de la trama de sus novelas.
     La hija, Eva Lindt,  drogadicta, marginada social, tiene contactos fuertes e intensos que afectan a la vida del detective. El hijo, resentido, algo perdido en la vida, también se cruza en ocasiones con Erlendur, y sus relaciones marcan también al policía.
Las marismas: Indridason, Arnaldur     Además de esto, el propio detective arrastra una culpa, que lo ha marcado en la vida adulta y profesional. En su infancia un suceso casual hizo que perdiera a su hermano, desaparecido en una nevada y nunca encontrado.
      Así, algunos héroes griegos, marcados por una culpa de la que no son responsables, el ejemplo más conocido Belerofonte, asesino involuntario de su hermano, deben exiliarse en busca de una purificación de su culpa. De esta forma, esta culpa aparece de forma recurrente en las novelas del comisario Erlendur.
        Curiosamente, en la serie de televisión El mentalista, el protagonista también arrastra una culpa recurrente que parece que guía de modo profundo todas sus acciones.

      Por otro lado, en lo que toca también a la tragedia griega, la sucesión de violencias y muertes que se van sucediendo a medida que avanza la novela hasta su desenlace final, como era de rigor en el drama ateniense, con la que no es raro comparare con la novela negra.

El tema de Edipo.
       Cuando uno menos se lo espera, y relacionado con el tema familiar antes comentado, la novela saca el tema de Edipo en los momentos que se acercan al desenlace final Es cierto que desde casi el principio, la novela nos habla de enfermedades hereditarias pero no dejan de ser, en esos momentos, algo más en la investigación.
       Uno de los personajes carga con la maldición de un padre violento y criminal, como Lábdaco, responsable de la maldición que tiene que sobrellevar su estirpe, Layo y Edipo.
     Este personaje, además, al igual que Edipo, ha vivido durante mucho tiempo en una familia creyendo que era su familia auténtica.
     Con el paso del tiempo, descubre que no lo es, en principio piensa que es adoptado, luego descubrirá que no.

La anagnóresis.
     La anagnórsesis, el reconocimiento de su realidad por la que descubre su verdadera filiación ya es algo más compleja que en la historia de Edipo. Este personaje es investigador del Centro de Genética Nacional de Islandia, organismo privado creado precisamente en este país por las excepcionales condiciones de aislamiento en que la isla se mantuvo durante mucho tiempo.
Mýrin (Icelandic Edition) eBook: Arnaldur Indriðason: Amazon.es ...       De esta forma, los estudio genetistas pueden remontarse fielmente varios siglos atrás siguiendo la rama familiar que en un principio es fidedigna,  sin cruces.

Myrin, "sangre contaminada".
       No en vano el título original de la novela, Myrin, significa literalmente "sangre contaminada", donde, no sé si tiene ese valor en islandés, pero en español la voz "sangre" se asimila bien a "estirpe, linaje, familia". En la traducción inglesa se respetó este significado original, Tainted Blood (Sangre contaminada).

Los ojos. 
       Hay un final dramático, no como Edipo cuando se arranca los ojos, pero lo hay, como no podía ser de otra manera.
     Curioso es que en las última página haga el autor una alusión, precisamente, a los ojos, no sé si con alguna relación con la tragedia.


       Erlendur se le acercó poco a poco y A Einar no pareció importarle.
      - Los niños son filósofos -dijo-. Mi hija me preguntó una vez en el hospital por qué tenemos ojos.        Le contesté que era para poder ver.
      Se calló un momento
       - Me corrigió- añadió como hablando consigo mismo.
       Miró a Erlendur.
       - Me dijo que era para poder llorar.

    
       Bien, no es un valor de los ojos o la vista como lo tiene en Edipo, e incluso en la propia lengua griega, con el significado de "saber". El verbo "oida" significa "ver", pero en el perfecto toma el valor de "saber", pues del perfecto "tengo visto", se pasa al significado "sé".
     Aquí Indridasson tal vez hace alusión al dolor, al sufrimiento,  máxime en las carne de seres inocentes, como es éste el caso, y en el de otros personajes que transcurren por la novela. En Edipo los ojos tienen el valor de conocimiento, entre otros.
       Alastor.
      Hay, también como en el drama griego, que aquí tiene una variante genética, un mal que conlleva una maldición, que es una enfermedad que se transmite de generación en generación, como la maldición griega que caía sobre una estirpe familiar, sobre algún predecesor, Pélope, Lábdaco, y su repercusión afectaba a toda su descendencia. Aquí ese maldición adquiere la característica del hecho genético.
       Así pues, como en un drama griego, se unen en la novela verdades ocultadas durante años dentro del seno familiar, hijos que no son de quienes creen ser, actos sacrílegos como desenterramientos de tumbas, muertes con valor de sacrificio de jóvenes inocentes, el alástor de los Atridas, esto es, la maldición hereditaria, crímenes sin resolver durante años, revelaciones finales traumáticas en torno a la familia, ...

El oráculo Marion.
     Además, está la figura de Marion , policía ya retirado, al que acude Erlendur como si asistiera a un oráculo, pues lo encamina en la dirección aproximada, expresándose, como la Pitia, de forma enigmática, entre suspiros y jadeos enfermizos.

Final.  
     A través de esta telaraña de verdades y crímenes inconfesables, el trío Erlendur, Sigurd Oli y Elingborg,  avanza dando palos de ciego , indagando en el pasado, revisando listas de posibles pistas, hasta encontrar la triste verdad.
     
       Todo se mezcla siempre en la novelas de Indridasson, la especial historia familiar de Erlendur parece que le hace conectar más con los casos a los que se va enfrentando en cada novela, y lo relacionan, como en este caso, aún más a la trágica historia familiar que en ella se contiene.

P.D.
Mirando en la wikipedia el artículo sobre la novela, allí se indica que la obra supone una crítica tajante al sistema de información genética que se creó en Islandia a finales de los noventa. De ahí que el tema de la novela, relacionado con la transmisión genética, empate con el tema griego de las culpas hereditarias y el tema de Edipo más en concreto, suponemos. Y de ahí también la crítica que hace a los personajes en la misma novela relacionados la investigación genética.

sábado, 28 de marzo de 2020

𐎧𐏁𐎠𐎹𐎰𐎡𐎹 (xšāyaθiya šāh)

En estos días penosos ando leyendo el libro recién salido Y Julia retó a los dioses. Es ameno de leer y cubre una parte de la historia de Roma, el periodo de los Severos, de la que uno desconoce, y el personaje reivindicado por el autor de Julia Domna.
En la campaña del emperador Septimio Severo contra los partos aparece continuamente la expresión Šāhān šāh, que se traduce como Rey de reyes, para referirse al rey de los partos.
Es claro que es la expresión que escribían los griegos como Basileus Basileōn.
Y Julia retó a los dioses eBook: Posteguillo, Santiago: Amazon.es ...
Anduve mirando por internet y encontré esto, como curiosidad (seguramente pólvora mojada).

𐎧𐏁𐎠𐎹𐎰𐎡𐎹 (xšāyaθiya šāh)
El origen de Šāhān šāh procede, como recogemos de la wikipedia, del antiguo persa xšāyaθiya xšāyaθiyānām.
Claro, esto transcrito a nuestro sistema de escritura latino.
En el antiguo persa, originalmente, se escribía en cuneiforme así:
𐎧𐏁𐎠𐎹𐎰𐎡𐎹 (xšāyaθiya > šāh) m. en el caso nominativo;
en el caso genitivo plural es 𐎧𐏁𐎠𐎹𐎰𐎡𐎹𐎠𐎴𐎠𐎶 (x-š-a-y-θ-i-y-a-n-a-m ; Šāhān).
Es decir, tenemos en la expresión “Rey de Reyes”, título de las dinastías reales de Persia, que en el libro aparece como Šāhān šāh, la traslación de la expresión cuneiforme 𐎧𐏁𐎠𐎹𐎰𐎡𐎹𐎠𐎴𐎠𐎶 𐎧𐏁𐎠𐎹𐎰𐎡𐎹,
que los griegos trasladaron a su alfabeto y a su vocabulario como Basileus Basileōn.
Literalmente dice “de Reyes (el) Rey”, esto es, “Rey de Reyes”.
La terminación – ān se corresponde claramente con las del latín -ūm, el griego -ōn, con otras lenguas cuyo origen está en la terminación reconstruida del indoeuropeo *-öm / *-ôm.
JAQUE MATE.
La raíz indoeuropea del máximo título de los persas, Šāhān šāh, según vemos en la wikipedia, remonta desde el persa antiguo xšāyaθiya, pasando por el protoindoiranio *ksayati, "gobierna",hasta llegar a la raíz reconstruida del indoeuropeo *tke-, "mandar".
Como curiosidad, de esta misma raíz *tke- tenemos el inglés chess “ajedrez”, y el jaque de jaque mate.

lunes, 23 de marzo de 2020

MTV NADIE Y PENÉLOPE: EL HOMBRE DEL LAGO, de ARNALDUR INDRIDASON


Resultado de imagen de EL HOMBRE DEL LAGO
INDRIDASON, ARNALDUR, EL HOMBRE DEL LAGO, RBA, 2016, Barcelona, (2004).
MTV: Nadie y Penélope.
En la novela de A. Indridason El hombre del lago, el taciturno comisario Erlendur tiene que investigar un caso de una persona desaparecida hace varios años. Parece que, como en varios momentos de la novela se repite, el tormento de su hermano perdido en la nieve y nunca encontrado le hacen mas sensible ante los casos de desapariciones.

Entre los miembros policial del cuerpo reina cierto escepticismo sobre lo ocurrido. El comisario, sin embargo, sigue buscando información sobre el caso, y provecha una reunión para informarse sobre el comisario, del que no tiene muy buena opinión, que llevó el caso en ese entonces.
En la conversación, un fragmento de la cual la ponemos aquí, se muestra, por una lado, cierta dejadez en el comisario que llevó el caso, que adopta la postura más fácil. El hombre la dejó colgada a la mujer con la que vivía, quizás se suicidó, o tenía una doble vida. Erlendur piensa que tienen que haber alguna otra razón.
En la conversación sale a la luz el motivo de Nadie y el de Penélope.
El hombre desaparecido y que convivía con la mujer se llamaba Leopold, pero los policías que primero investigaron el caso descubrieron que no existía nadie con ese nombre. Ni siquiera la mujer tenía una foto de su hombre. Era, pues Nadie, otro Nadie de los que van apareciendo por aquí y por allá.
Como parece, el tema de la personalidad desconocida es un elemento muy habitual en los libros y películas del género policíaco, especialmente. En otro comentario anterior también se habló de esto a propósito de la película Bourne.
Por otro lado, la mujer, como dice Erlendur “sigue esperándole”. Aquí tenemos el motivo de Penélope, la mujer que queda separada de su hombre o esposo, por el motivo que fuera, y queda a la espera de que un día vuelva.
- “No se lo dijimos.
- ¿No le dijisteis el qué?
- Que no teníamos ningún registro de su Leopold.
…
- ¿Por qué no le dijiste nada?
- Probablemente, por simple delicadeza.
- Ella sigue esperándole -dijo Erlendur-. Iban a casarse.”

El hombre ya no es un marino que anda perdido por los mares del Mediterráneo enfrentándose a criaturas terribles y con la ira de un dios sobre él. En este caso, y tal como cuenta la novela, quizás fuera un hombre también como Ulises, e igualmente enfrentado a fuerzas superiores a él. La novela se ambienta en la época de la Guerra Fría, en Islandia, y las intrigas entre los dos bloques parecen sobreponerse a la vida individual de personajes vinculados de un modo u otro en esa contienda larvada de los sesenta.

- La mujer dijo que se llamaba Leopold, pero no encontramos a nadie con ese nombre y con la edad que ella nos dijo que tenía, no encontramos a nadie, nie nuestros archivos ni en el regoistro Civil. Ni partida de nacimiento. Ni carné de conducir. No existía ningún Leopold que pudiera ser ese hombre.
- ¿Qué quieres decir?
- O bien se perdieron todos los registros sobre él, o…
- ¿O estaba engañando a la mujer?
- Al menos no podía llamarse Leopold -dijo Niels.
- ¿Y qué contestó ella? ¿Qué dijo la mujer cuando la interrogasteis sobre este punto?
- Tuvimos la sensación de que le había estado tomando el pelo…La pobre no sabía nada sobre su hombre.
- ¿Y?
- No se lo dijimos.
- ¿No le dijisteis el qué?
- Que no teníamos ningún registro de su Leopold.
…
- Por consideración hacia ella – seguró Níels.
- ¿Y sigue sin saberlo?
- Supongo
- ¿Por qué no le dijiste nada?
- Probablemente, por simple delicadeza.
- Ella sigue esperándole -dijo Erlendur-. Iban a casarse.
 Indridason, A., El hombre del lago, p. 95 ss.


       A medida que avanza la novela, este personaje de la mujer que aguarda se va quedando en un papel bastante secundario, de hecho, apenas tiene aparición en lo que sigue del libro. Sin embargo, el comisario Erlendur se encargará de visitarla al final de la investigación para comunicarle las conclusiones y se destaca el aspecto humano de la situación.

LA DOBLE HISTORIA: LA ISLANDIA ACTUAL vs. LEIPZIG DE LA GUERRA FRÍA.
       La novela se desarrolla en dos ámbitos y dos épocas diferentes, recurso frecuente en este autor y en las obras también de H. Mankell.
Un lugar es la propia Islandia donde se descubre un cadáver por casualidad, al bajar el nivel de un lago por motivos casuales. El cadáver presenta signos de violencia, y el crimen tuvo que ocurrir hace bastante tiempo.
Por otro, el espacio es la ciudad universitaria de Leipzig, en plena época de la Guerra ría, con un ambiente opresivo e intrigante dominada por la Stasi, la temible policía política alemana, y sus intentos de convertir la vida de los ciudadanos en una continua sospecha y espionaje de quiénes eran buenos o malos socialistas.
El autor rescata la anécdota de las relaciones que había en esa época entre Islandia y la Alemania Oriental. Por un lado, intercambios comerciales, por otro, jóvenes universitarios islandeses de ideas socialistas que iban a la prestigiosa universidad para formarse académicamente y reforzar sus convicciones ideológicas. Esto, claro, potenciado por la Stasi y un fuerte control de la vida cotidiana de las gentes.
Algunos de los islandeses, y algunos de origen húngaro se dan cuenta de que el paraíso socialista no era tal. Además, están recientes la represión militar de Checoslovaquia, y está en el aire los movimientos sociales en Hungría.
En este contexto se desarrolla una historia de amor entre dos estudiantes, él islandés, ella húngara, en el mundo viciado  traicionero de Leipzig.
Al final, las dos historias convergen, después de la paciente labor de reconstrucción de Erlendur, Oli y Elingborg, en la presente innvestigación que narra la novela.
El desenlace no se desvela hasta casi el final.
       
EL MACGUFFIN: UN TAPACUBOS O CUBIERTA DE COCHE.

Las mejores ofertas en Tapacubos para Ford Falcon | eBay       Hay algún macguffin, si está uno en lo correcto, con la historia del tapacubos, el tabacubos que le falta al coche, un Ford Falcon de la época,  que deja abandonado la víctima antes de desaparecer.
Lo cierto es que hasta ese detalle, que puede parecer menor, tal vez no lo sea, tien al final su solución.
Por lo visto, los tapacubos son loque lamamos cubiertas de los neumáticos, los de estos coches eran muy vistosos, y hoy se venden como vintage.
Este es el famoso por las películas ambientadas en la Guerra Fría del Ford Falcon del los años sesenta:
Sabías qué...? El 15 de julio de 1963 salió de la planta de ...
Imagen de un Ford Falcon de los sesenta.

       Al final de la novela, no se sabe si en un gesto de ironía, el comisario tendrá un detalle para con el ahora ya vintage Ford Falcon.



miércoles, 26 de febrero de 2020

cine y clásicas: BOURNE, DE ENTRE LOS MUERTOS.


       Empieza la persecución de los coches policías contra el mini Cooper rojo, lo más opuesto a los bólidos último modelo de los que fanfarronea Bond.
       Sin embargo, el propio cacharro de coche le permite meterse por callejuelas y aceras como que el otro cochazo no podría.
       Al final de la escapada, aparcan y no dicen palabra, Marie está muda de asombro. Oye las indicaciones de Bourne y a todo dice si, de acuerdo, todavía impresionada del inesperado giro que ha dado su vida.

       Y en eso te ponen la tanda de anuncios impepinablemente..

       La siguiente escena es una gran dulzura. Marie tiene que completar su transformación y su paso a una nueva vida. En un hotelito donde se alberguan, sin cruzarse palabras, Marie se deja dócilmente hacer por Bourne. Le empieza a cortar el pelo como  un peluquero profesional, sin más  atención que al corte de las tijeras. Mientras, Marie no dice nada, se deja hacer como abstraída. 
       Bourne termina el corte de pelado e intenta pasar al otro lado del cuarto de baño. Marie se le pone delante. Bourne intenta cambiar el paso, esquivarla,  y Marie se le vuelve a interponer. Sobran las palabras, las miradas , los labios y sus caras se encuentran, dulcemente atraídas.
       Marie ha pasado a formar parte del equipo.

A la mañana siguiente, la cámara enfoca el momento del despertar de Marie. Cuando abre los ojos y se vuelve en la cama, descubre el vacío que hay a su lado. Pero inmediatamente ve en el otro lado de la habitación, sentado y ya vestido y dispuesto, levantado desde hace tiempo, a Bourne. Marie no dice nada, mira a su nuevo amante como si ya lo conociera de siempre. Está claro que su vida de pareja no va a ser nada convencional.
-         ¿Ya has recogido todo?, dice Marie sonriente.
-         Si, y no he dejado ninguna huella.
-       Pero podré pasar en algún lado, contesta con cierta incredulidad Marie ante el mundo en el que se ha metido.
-         Si, si, claro, solo procura no pisar donde he limpiado.
-         Ah, vale.
-         Va a resultar complicado lo que tenemos por delante
-         Porque estás muerto, le dice ya en confianza y con cierto humor Marie


cine y clásicas: BOURNE, UNA PELÍCULA DE AMOR y 2)


Indagando en una de sus varias personalidades, pues Bourne descubre que tiene varios pasaportes con otras tantas identidades falsas, se entera de que una de ellas, alguien que también hacía uso de ella, ha muerto. Es decir, ya ha sufrido una muerte. Bourne es un muerto.
Ya arriba, después de inspeccionar el lujoso piso, llega la primera tanda de combate, tal como gladiadores en el circo, este herciano, de las ondas televisivas.
La pelea es dura y brutal, es un asesino, super entrenado como él mismo, el que ha entrado disparando con una ametralladora a todas partes atravesando un ventanal con mucho estropicio.
-         Tu quédate ahí, le dice Bourne cuando Marie, asustada, ha visto el duro inicio de la pelea. Como Héctor aparta a Andrómaca, calla, mujer, de las cosas de la guerra nos ocupamos los hombres, tu ocúpate del telar y las cosas de la casa… 
La lucha es a lo Steven Segal, toque de pescuezo por aquí, patadita a los higadillos por allá, contractura del músculo piramidal acullá, todo con una asepsia y unos movimientos metódicos.
La lucha termina, después de dejarnos al público alterados.
Bourne acaba con el asaltante, y la duda se cierne sobre los dos. ¿Quién puede ser él, Bourne, para que haya ocurrido este intento de asesinato? La película avanza un poco más, con dudas e incertidumbres. Marie no sabe si continuar con Bourne o seguir su propio camino.
En un determinado momento, los dos están en el mini hacia el cual se van apostando unos coches de la policía francesa que los acaban de localizar.
                Bourne le dice a Marie que se vaya y lo deje, que él es peligroso. Marie, en su asiento, no sabe qué hacer. Por última vez, ante la inminencia de la policía, Bourne le repite la opción.
-         La última oportunidad.
Por toda respuesta, ella se gira para amarrarse el cinturón y asiente sin decir palabra.
En realidad, es una historia de amor.


MTV: BOURNE-NADIE


Aquí estoy, al cabo del día, apoltronado en el sofá como en una trinchera, alongado o abismado a la pantalla del mundo del televisor.
Después del zapping correspondiente, veo unos costes y gente Tirso, música de acción y distingo el caminar robótico y sincopado de Matt Damon. 
Bourne, o El caso Bourne. 
En verdad que no sé si es la primera o la segunda, si el título es Bourne a secas, o El caso Bourne.
El fin de semana ya habían puesto la serie completa en una cadena, como quien anuncia un completo para la tarde-noche, de las tres, creo, excepto la última.
Vi la segunda, El mito de Bourne, creo. De tantas veces que la llevo viendo, muchas veces sin querer, ya la voy mirando con otros ojos, recordando y separando escenas, asociando motivos, etc.

Por ejemplo, ahora (es que escribo al tiempo que reveo la película) ahora estoy viendo un motivo, el del catálogo de personajes, héroes, villanos o lo que toque. El protocolo de búsqueda de Bourne pone en acción y alertan a todos los matones que tiene el servicio secreto para prevenir y neutralizar la posible amenaza del redivivo Bourne.
La joven de la película, Marie, es decir, la actriz Franka Potente, y su apellido no hace lustre a su dulzura, es una delicia. Es una nueva versión de la bella y la bestia, la bella bellísima actriz, cándida e ingenua y dulcísima, y la bestia, Bourne, transmutado en no se sabe qué en esta ocasión, en un matonista de las fuerzas especiales. ¡Ah!, pero un matonista amnésico.
Tenemos el otro motivo, el de la pérdida de memoria. Bourne no sabe quién es.

Es Nadie, el Ulises-Nadie de la Odisea

Marie le dice “¡Genial!”, como si fuera la chica buena que nunca ha tenido suerte en la vida y siempre se va tropezando con lo que no debe.
Bourne-Nadie ha salido del mar, como Ulises en Feacia antes de ser rescatado por Nausícaa, o el Persiles de Cervantes, también surgido del mar y más próximo, quien lo iba a decir, a este futuro matonista de los cuerpos superespeciales.
Marie ella lo oye hablar, contar su historias, su amnesia, y como el antiguo fabulador, aunque no quiera la va embaucando. Su naturaleza humana y noble que detecta la ayudan a ello.
Inician un viaje desde Berlín a París. Su coche, un mini de los setenta en las últimas .

Legan a París, es el momento de la despedida.
-         ¿Te olvidarás de ni?
-         ¿Cómo voy a olvidarme? Eres la única persona que conozco.
Dicho lo cual, Marie acompaña a Bourne a lo que parece ser su residencia en parís, en el centro mismo de la gran ciudad, ante un edificio de alto sattus social. Toca el portero Bourne. No contestan.
-         Parece que no estás, dice con gracia Marie.
Para rematarlo, se llama Jason, no Jeison, sino Jason el del vellocino.

http://www.antoniorico.es/2020/02/has-vuelto-melina.html

sábado, 22 de febrero de 2020

¿MUJERES O DIOSAS? CLÁSICAS TERTULIAS EN LA LAGUNA DE NUEVO

       Comienza este año, un poco tarde, si uno lo enfoca desde lo que es el curso académico, las Clásicas Tertulias en su séptima edición. Ya la presentadora en esta ocasión del acto se encargó de recordarnos el paso del tiempo y el cierto vínculo creado entre ponentes y público en estos cuantos años ya de tiempo.

       Aunque en esta ocasión, de público andábamos algo esasos. Yo mismo no sabía si iba a llegar, repochado como andaba un viernes pre semana de Carnavales holgando a mis anchas impunemente por los sofás de la casa.

   - F., ¿Vas a ir hoy a la charla? vi que me llegaba un whatsapp a media tarde.
   - Pss, no sé, si logro incorporarme del sofá, tal vez, respondí con cierta desconfianza en lo que iba a hacer.

       El caso es que, no sé ni cómo, allí estaba, en el convento de Santo Domingo, a eso de las ocho y media.
   - ¿Empezamos ya? Dijo el ponente, ¿o dejamos unos minutos de cortesía, tres o cinco, a ver si viene alguien más? ¿Están pendientes de algún conocido que fuera a venir? repitió con cierta esperanza descreída.
       Porque, como decía, éramos pocos, bien pocos. Quizás que hoy comenzaba la primera noche de carnaval, quizá el personal que aprovechaba las vacaciones para perderse, lo cierto era que allí estábamos en capilla..., nunca mejor dicho tratándose de un santo convento.
       No pasó en balde la reflexión primera que hizo Francisco Santana el ponente al arrancar su charla, después de las habituales presentaciones, la exposición de su excelente currículo y algún detalle característico del conferenciante, su feliz sentido del humor, pues no en vano formó entre otros el dúo Piedra Pómez, de gratísimo recuerdo entre nuestras vivencias televisivas.
    - La próxima vez, tráiganse un amigo o amiga, ya ven lo escasos que estamos. Y hoy, precisamente, que me comentaba un colega la desaparición del itinerario de Humanidades en un IES de Tenerife, con el consabido motivo de que no hay alumnos, no se puede sacar la optativa, por lo tanto se pierde, y así uno tras otro. ¿Hasta cuándo habrá que esperar para que un político se interese de verdad por la educación? acabó concluyendo Santana.

Y, bueno, a lo que vamos, la charla de esta noche, cuyo título es ¿Mujeres o diosas?  Desde el comienzo empezó a hacer gala de su consabido humor y su divertida afición a los juegos de palabras irónicos y agudos, con los que nos regaló y salpicó toda su jugosa charla, que no por menos conocida, dejó de agradar al respetable, amén de sacar de vez en cuando algún que otro dato para nosotros novedoso, igual para la mayoría no.

Alguno juegos de palabras que amenizaron la charla.

- ¡Bien!, empezó diciendo, el título de la charla de esta noche es ¿Mujeres o diosas?, ¡eh! no confundir con mujeres odiosas, no vayamos a tener un problemas nada más empezar. El título, bien separado, es mujeres o diosas, en el sentido de que , (y como concluyó la charla citando a Protágoras al final, el hombre es la medida de todas las cosas), las diosas en cierto modo son reflejo de las mujeres reales, verdaderas, de la antigua Grecia, tanto en su vida material como en sus anhelos y deseos normalmente nunca realizados.
- la zoofilia de Zeus no tiene parangón con nada, a lo más, la paloma que aparecen en la religión católica junto a la dueña, pero que no hay nada más, ni se relatan detalles como si le gustaban a los antiguos
- los Cíclopes le dan a Hades el caso de la invisibilidad, no confundir con el de la imbecibilidad.
- Bueno, Afrodita tenía sus templos dedicados al amor, y es cierto que en muchos de ellos se honraba a la diosa de esa manera. Ahora, en nuestra cultura, D. es amor, dicen, y aquí estamos pasándolas canutas, ¡jeje!
- mi próxima charla será sobre los griegos analfabetos, es decir, los griegos micénicos
- Otra será sobre Heracles, personaje pluriempleado, ¡estaba en no se sabe cuántos trabajos!

LA LISTA DE HISTORIA AMOROSAS DE LAS DIOSAS: 
La lista de historia amorosas en las que participan las diosas no son ni mucho menos comparables a las de sus colegas divinos varones, pero reunidas y seleccionadas tal como las contó F. Santana, ofrecen un muestrario extraordinariamente diverso, amenos, rico en manifestaciones, y ofrece un punto en el que confluyen arte, cultura, religión, sociedad, la igualdad de los sexos, amén de mostrarnos unas historias para nosotros llenas de encanto y sorpresa, más si cabe aún en el mundo superhipercomunicado que tenemos, donde la sorpresa y la admiración ha dejado ya casi de serla de tan presente que la tenemos a cada minuto de nuestro hiperconectado mundo.

       Las historias fueron las siguiente:
- Ifis y Yante, en primer lugar;
- Calisto, la bellísima, la hermosísima, en estos dos casos, comentó, lo curioso que es las relaciones homoeróticas en el inicio sexual de los jóvenes.
- Afrodita, la diosa por excelencia, regalo (dite, de didomi) de la espuma (afro), según Hesíodo, o hija de Zeus y Dione, en a versión de Homero. Paradójicamente, va a ser la esposa de Hefesto, el más feo del Olimpo. No se sabe muy bien si fue en compensación del maltrato del dios herrero por su madre, Hera, que lo arroja, ella o quién fuera, tampoco se llega a aclarar bien, del Olimpo. También, al hilo, los dos Eros, el Eros primigenio de Hesíodo y la cosmogonía inicial, y el otro Eros, el Cupido, de las alitas y las flechas, hijo de los amores entre la diosa y su amante Ares.
- Atenea, la diosa parthenos, virgen, también tuvo su truculenta historia amorosa. Llamativo es que no quisiera relaciones carnales, pero sí ser admirada por los hombres. Su hijo, entre comillas, concebido del semen del calentón que le da Hefesto cuando la diosa lo visita en su fragua para que le hagan una armadura nueva, será un ser híbrido, de cuerpo serpentino, inventor, por necesidad, de la rueda, llamado Erictonio, del que cuidará siempre la diosa.
De Atenea, claro, se nos habla antes de Metis, su madre. Huyendo de Zeus, adoptando múltiples transformaciones para evitarlo, finalmente cae en su trampa, ¿a qué no eres capaz de convertirte en mosca? Lo hizo y entonces el divino se la tragó. No se especifica, dice entre sonrisas el ponente, si la unión carnal fue antes o de después de que su prima tuviera su mosquífera metamorfosis.
- Otro episodio amoroso, o las actividades amorosas de la siguiente diosa son las de Ártemis-Diana, ojo, este último nombre también de raíz griega, emparentado con Zeus Dione, significando la brillante, la luminosa, de su raíz. Entre otras cosas, es una diosa vengativa frente a su intimidad, y sus iras las sufren Gigantes, Acteón, los hijos de Níobe. Aunque casi siempre figura como una potnia theron.
- Hera, la legítima indignada. Vinculada con la vaca, epíteto boopis, de mirada de vaca. ¿Tiene alguna relación con Hathor, la madre-vaca egipcia?, dijo alguien del público al final.  Sí, desde luego. Está además la anécdota de Cicerón, cuando llama a Clodia-Lesbia boopis, de mirada de vaca, por sus sabidas relaciones incestuosas con su hermano Clodio Pulcher.
Y, al hilo de la vaca, la o las cabras, su presencia continua en la mitología, su vinculación con la vida material de las islas, ¡ojo!, de las islas, no tanto con el continente, más que con la vaca, animal más difícil de abastecer y cuidar. Y como ocurre también aquí con nuestras islas, Puerto Cabras, Capraria, ..
Curioso que siendo Hera la esposa legítima, sin embargo, no tiene los vínculos maternales, más bien al contrario, recuérdese la persecución y el odio a Heracles, su “gloria” (más bien parece la madrasta de los cuentos infantiles).
- Como si lo tiene ese instinto Deméter, quien busca desesperada a su perdida hija Kore, la muchacha. Parece ser que era la más bella, la más hermosa de las diosas, por lo que su madre siempre procuraba mantenerla oculta para no despertar las apetencias eróticas de sus hermanos y colegas divinos. Casi como el episodio de Blancanieves y otros relatos, es curioso. Para pasar desapercibida, hacía que sus pisadas fueran tan leves y suaves que pasaran inadvertidas por todos, excepto por Hades, quien con la ayuda de la flor del jacinto, la delató y permitió que el dios del inframundo subiera de su morada, agrietara la tierra que ella pisaba y la raptara, llevándosela a sus moradas subterráneas.

       Un repaso, por lo tanto, humanístico, artístico, cultural, religioso y un largo etcétera de realidades vinculadas entre sí, a partir del hilo que proporcionaba la vida amorosa, también interesante, de las diosas del panteón olímpico con la que nos regalo esa tarde el ponente A. Santana

miércoles, 12 de febrero de 2020

A.Rico: Óscar de Prometeo

En este enlace se puede acceder al artículo que hoy dedica el periodista A. Rico a la gala de los Oscar, siempre desde una particular visión de la ocasión.
Como es habitual en sus artículos, acude al fondo de la cultura clásica para reforzar sus opiniones, dar lustre y agudeza a sus argumentos, otorgar una perspectiva amplia y universal. 
En el artículo de hoy, a propósito de los Oscar, como decimos, lleva el título  de Oscar de Prometeo.
A primera vista, puede llamar a engaño, pues la figura de Prometeo en primer lugar nos dirigió a la figura del titán como benefactor de la humanidad.
Pero en este caso no se trata de eso. Al referirse a Prometeo lo hace por boca del sofista Protágoras, en el diálogo platónico de mismo nombre. En él , y según Protágoras, las virtudes de los hombres dse pueden dividir en virtudes particulares o especializadas, las de Prometeo, y virtudes universales o públicas, las que provienen del dios Hermes. De esta manera, sobre asuntos particulares y espeializados solamente pueden hablar un selecto número de personas, mientras que de los asuntos públicos, como la libertad, la justicia o el gobierno, podemos hablar y opinar todos pues nos afecta a la comunidad.
Tan extrema referencia viene a relacionarse con los discursos de los que reciben los Oscar. Hay diferente rasero que se aplica a los ganadores de los diferentes tipos de Oscar, los técnicos, o los generales (mejor película, guión, actriz, ...).
El autor, con acierto, acuerda aplicar esta general esquema de virtudes y valores al mundo del cine y los Oscar. Parece evidente que le agrada lo que el llama "el cine", es decir, aquello donde todos los aficionados al séptimo arte podemos participar y hablar. La parte tecnológica de las películas queda para un ámbito más pequeños de expertos. 
Es, por lo tanto, una reivindicación de la cinefilia en sus aspectos más generales y universales, los que el llama de Hermes, mientras que para los aspectos técnicos sólo queda reservada un pequeño espacio que sería algo impensable superar.

De nuevo las figuras clásicas de estos personajes míticos, pasados por el tamiz del planteamiento filosófico para orientarlos hacia el debate de los valores públicos o especializados, acuden en apoyo de la argumentación del articulista. otorgan una amplitud de miras sobre la gala y la diferencia de atención que atraen unos y otros premios, justifica su cinefilia enmarcándola en un contexto ya expresado hace dos mil quinientos años de forma alegórica, y da originalidad y lustre a su opiniones, dando un enfoque original y personal a un tema tan recurrente como es las opiniones sobre la gala de entrega de los Oscar de cada año.


sábado, 8 de febrero de 2020

"YO SOY ESPARTACO"

Empiezo la clase de Cultura Clásica de 3 que toca. vamos a ver por dónde íbamos. Ah, sí, vamos a ver los resultados del Concurso odisea 2020
- ñosh, profe, ¡es que era muy difícil el preguntón! Estuve un rato pero lo dejé.
- sí, bueno, la verdad es que era para tomarse tiempo.

- Bien , han oído la noticia de que murió un actor de más de cien añis?
- Ah, sí, lo dijeron yo lo oí.
- Bueno, pues vamos a ver un fragmento de una de las mejores películas que hizo este actor, Kirk Douglas y que es de romanos.
parece que les gustó la idea, y hete aquí que empiezo a pegarme con youtube y la conexión de internet hasta que aparecen los vídeos de la película Espartaco. El prinero que me sale en la lista es el de la escena de "Yo soy Espartaco", momento cumbre del film, cuando todos los esclavos se levantan como una sola persona y afirman ser Espartaco. Bueno, pienso, quizás es un poco solemne y elevado, pero, bueno, ya que aparece en primer lugar por algo será.
Les introduzco  brevemente la película y al personaje, y los pomgo en situación ante la escena que vamos a ver.
Vemos el fragmento, en realidad no dura más de minuto y medio e la versió que anda en youtube,.
Silencio en el enlosado. 
La pregunta que se suele hacer en estos momentos:
- ¿Qué quiere decir la escena, cuando todos se levantan para decir "yo soy Espartaco"?
- Pues que no quieren que lo maten.
- Por solidaridad.
- para apoyar a su líder.
 Bien, les digo, han captado las cosas. Y, siguiente pregunta, si ustedes estuvieran en ese lugar, de los esclavos, ante el dilema de que los crucifiquen o salven la vida si lo deltan, ¿qué harías?
- lo mismo.
- yo, profe, prefiero morir tiburón a vivir como un pez, ¿lo entendió?
- yo es que no llegaría ni a esa situación, soy tan celosa de mi persona que me suicidaría si fuera esclava.
- Y tú, Manuel, ¿qué harías?
- ¡Hombre, profe! me dice con una sonrisa medio irónica, yo igual intentaba salvarme, pero es que empiezan a levantarse los hombres tan deprisa y a decir que son Espartaco tan rápido,  que es que ya ni me da tiempo ni merece la pena  ¡A ver como les digo qué es éste o aquel, jeje!