Como estamos viendo, NolanHomero N. ha cargado a nuestro legendario y avispado héroe antiguo de unas atribuciones, una pesadez de figura y un tormento insufrible en su alma, que lo desfigura completamente.
La verdad, no sabemos si hubiera sido preferible que siguiera con la flor de loto, con su lotofagiadependencia, antes que verlo de esta manera.
Concluye esta intervención, pues, la reveladora, la que caracteriza al nuevo Odiseo, al NolanOdiseo, el un monólogo con alguna intervención de Penélope, con dos de los temas que se repiten continuamente, o pesan sobre el film desde el principio.
Una, esa maldición llamada los Pueblos del Mar, o Mal, que parece querer decir, que pesa sobre el mundo del oikos de Penélope durante todo el tiempo creando una atmósfera oscura y amenazante, como buena tragedia clásica.
Y dos, la quiebra en ese mundo en el que están viviendo de la sagrada ley de Zeus, la ley de la hospitalidad sobreentendida (no sabenmos si el publico en general entiende esto bien, lo deduce, más bien, por las situaciones, no de otra manera), es decir, la pérdida del humanitarismo que diríamos hoy.
(V.O.)
What if he knew exactly what he’d done?
(Voz en off)
One man’s idea. One man’s trick to break Zeus’s law forever.
La idea de un solo hombre. La artimaña de un hombre para quebrantar la ley de Zeus para siempre.
ODYSSEUS
We lived in a world of palaces and trade and language . . . blind
to its beauty until we broke it.
ODISEO
Vivíamos en un mundo de palacios, comercio y lenguaje... ciegos
a su belleza hasta que lo rompimos.
Es, desde luego, para terminar, y también ya casi en el final del film, es desde luego el mundo al revés de la Odisea, el personaje Odiseo-Ulises, patas arriba desventrado, la artimaña inteligente del caballo, una horrible y mortífero artefacto. El Odiseo de Nolan, en la práctica y ciertamente, ha finiquitado al Ulises πολύμητις, πολύτλας, el héroe ingenioso y sufridor de Homero.
Y de nada vale, creemos, ese happy end rumbo a Poniente, todos felices y perdices, que nos quiere endosar poco antes de la salida de la sala, después del rebujón tan grande y catastrófico que acabamos de ver durante las tres largas horas de la película.
De nada sirve, en verdad.






