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martes, 3 de agosto de 2010

kalos taxidi to Tenerifi


dos imágenes del vaso de Pitágoras

Acabo de llegar a Madrid, estaba tumbado en la habitación, mirando al techo. Encendí la televisión, dos semanas sin ella, para nada, las noticias en España da igual que te vayas o que te quedes, parece que aquí siempre estamos con lo mismo, los terrorristas, la huelga de los controladores, la dimisión de Zapatero y... la apagué.
Tumbado como estaba, realmente me parecía que había venido de un sueño. Todavía no me creolos sitios en los que he estado, bueno, perdón, el sitio en el que he estado. las playas, el mar, la luz, las tabernakis y las comiditas, las noches, el barranquito y la finca de arethusa, en fin, todo eso me llega a parecer irreaql, un sueño, algo que solo ha podido existir en mi imaginación.
Icaria es entonces com la isla de Ulises y calipso, la isla Escondida, la Ogiguia. O, en versión cinematográfica, la isla de King Kong, o el valle perdido de Conan Doyle. Se llega y se vive allí con una intensidad que te absorbe totalmente, pero una vez que sales de allí, de repente su existencia se vuelve misteriosa y parece desvanecerse. Sentado en la playita del Hotel Pythegoras, en samos, entre la calima de la tarde, a uno le parecía adivinar que Icaria estaba allí detrás de esa neblina, como una isla misteriosa, pero ahora era difícil, por no decir imposible, regresar allí cuando todo había terminado, el curso, los demás, que se habían repartido cada uno a sitios diferentes.
Estuve dos días en Samos, uno en Vathy, que lo pasé casi toda la tarde en la playita, bañándome a ratos y recordando Icaria. Por la noche di un paseo y ya empecé a notar un poco mucho la soledad, la monajía. Al día siguiente fui a Pythagorou en el transporte público, pintoresco realmente. Ya no me sorprendió tanto, er qequeño y ya lo conocía de la vez anterior. Para colmo, el calor empezó a apretar, hubo bochorno, de hecho hubo un fuerte incendio en otra parte de la isla, y entre una cosa y otra el tiempo se me hizo eterno, largo, tedioso y penoso. Ni siquiera me venía ya recuerdos o aromas icarioticos, estaba uno poseído por el calor, el abatimiento, el no saber qué hacer, qué leer ni nada, mientras el calor atizaba afuera.
Lo único interesante fueron las compras del lamado vaso de Pitágoras en una tiendita que está al final de la calle principal, mirando desde el puerto. El señor de la tienda, muy amable y simpático, nos explicó en un momento el secreto del vaso, vaso que estba por todos lados con una notita dentro de él en el mejor de los casos, pero que nadie se paraba a explicar.
El vaso tiene una línea dibujada en su interior. Mientras no se rebasa esa línea, el agua no se vierte; ahora bien, una vez rebasada, ya toda el agua se desborda. la explicación científica va a la par de la moral: conoce tus límites, se comedido.



tomado de http://www.kikades.com/2008/04/01/la-copa-de-pitagoras/

martes, 27 de julio de 2010

Ayios Polukarpos


Hay fiesta en Ayios Polukarpos, ela, vamos, no?
Y para alla fuimos, desde Arethousa, en plena montana, a las diez de la noche, rumbo al pueblo del santo don Policarpo. Dicen que es media hora pero es una hora y yo no voy a ir, se me hace muy lejos. En donde vamos, en el coche pequenio o en el jeep, hay que ponerle gasolina, que desd el dia de Ayios Kirikos esto va mal.
Y asi, entre una y otra cosa, salimos en plena noche, aunque no cerrada pues estamos de luna llena, panselene. Llegamos, despues de atravesar soledades, oscuridades, algunos jovenes haciendo autostop, carretera arriba otra vez, vegetacion, mucha vegetaion y naturaleza, mientrs buscabamos el pueblito que no nos apercia por ningun lado.
Estuvimos un rato, llegamos incluso a bailar, uno al menos por primera vez, y despues de un par de horas nos volvimos. La vuelta era larga, como siempre, cuesta arriba, en plena oscuridad y con una hermosa pista de tierras y baches muy divertidos que hacian la travesia de todo menos aburrida, que ganas tengo tambien.
aL FINAL REGRESAMOS YA CANSADOS

lunes, 26 de julio de 2010

el uranio enriquecido de Ikaria

El amigo N., autentico vademecum de una isla en principio tan desconocida como esta, se empeno en guiarnos a unas aguas termales que solo las concocian unos pocos. Asi que fuimos de excursion, ekdromi, para la zona sur de la isla, para el Noto. Llegamos a Ayios Kirikos, era domingo y aquello era un publo desierto. Terazas vacias, el muelle solitario, solo el bienvenido local, kalos elthate sti nisi tou Icariou, y las escultura de bronce con las alas del personaje que da nombre a la isla destacando por encima de todo.
La fuente termal escondida:
N. nos condujo a las escondidas fuentes termales. Lo intentamos por un lado pero la carretera estaba cortada, odos kleistos. Luego fuimos por otro y alcanzamos por fin el lugar. Mas escondido no podia estar. Solo un cartelito, y en ingles, anunciaba el lugar.
El luga por donde salia el agua formaba un pequeno circulito de piedras panzudas donde se podia estar sentado o tumbado en medio del agua, en pleno mar abierto. Ese dia el mar estaba demasiado tranquilo, plano, y nos mecia con amabilidad.

domingo, 25 de julio de 2010

to kiriako en Ayios Kirikos

El regreso de la parte sur de la isla no ha sido apto para cardiacos. Despues de lo cansado y dulcemente relajados que estabamos por el bano extraordinario en las aguas termales de Leucada, lugar secreto que solo lo conocen los lugarenos y nuestro companero N., despues de comer muy bien, saltziki, ensalada, melisanda, mousaka, retsina y otras cosas mas, emprendimos el regreso al centro Ikaria.
A mi aquello me parecia lejisimos y, ademas, habia que pasar por zonas altas de montana que iban dejando alla abajo l costa. Para colomo, ibamos con l reserva, los domingos no hay ninguna gasolinera abierta, y asi y tod, emprendimos el regreso al centro. Al poco ya nos separamos y anduvimos un buen trecho los dos coches solos. En el que iba yo conducia G. y ademas venia N.
Al principio no hacia mas que mirar la linea de la gasolina, petrol o benzina, como decian los otros dos. Luego lo olvide, mejor no pensar. Asi fue pasando el tiempo, por la oscuridad tampoco se divisaba bien lo accidentado del terreno y fuimos avanzando hasta llegar a la parte donde se separa el sur del norte, y ya nos encontrabamos en direccion a Eudilos.
Con lo cansado que estaba, pesnse que no llegabamos al centro, pero poco a poco nos fuimos acercando. Cuando ya tomamos el ultimo tramo que subia hasta el centro, nos unimos los dos cohes.
En fin, el regreso de la tal excursion parecia haberse preparado para desestresar a a ejecutivos que ya no saben como quitarse el estres.

sábado, 24 de julio de 2010

to sabbato



Son las doce y diez de la noche, y acabamos de llegar en surrealista comitiva un grupito de los del centro Ikaria. Esuvimos admirando la puesta de sol en un lugar hasta no hace mucho secreto y conocido por pocos, entre ellos, un buen grupo de hippies, que parece que todav'ia quedan.
El lugar se llama O Nas, un nombre muy curioso y apropiado para el lugar. Procede de la palabra griega NAOS, que no significa barco sino templo. Y esto porque en el borde de un riachuelo que corre desde las cercanas y verdes montanas hasta el mar, justo a poco de llegar a la desembocadura, se encuentran los restos arqueol'ogicos de un antiguo templo de Artemisa, la Artemisa Tauro.
Cada ano parece que van excavando un poco mas, pero si no te fijas un poco y andas contemplando la puesta de sol, no lo ves. Aunque un hermoso cartel te grita a voces el yacimiento arqqueologico.
Y es que otro de los encantos que tiene este lugar es una recogida, coqueta y ensimismada playita, bordeada por dos protectores roques que, en la 'epoca de la pirateria icariota, daban muy buen camufleja a las naves que all'i se escond'ian. La playita, hasta no hace mucho, igual que las puestas de sol, eran patrimonios de hippies y grupos afines, que acampaban un poco mas arriba, en el curso del riachuelo, donde pasaban sus buenas temporadas.
Hoy, junto al cartel del yacimiento arqueologico, de color marron, hay otro de color azul que proh'ibe el camping libre. As'i han cambiado los tiempos.
Segun M. y D., los que estan en el centro, la gente del pueblo y el ayuntamiento, que era comunista, se cansaron un poco de tanto hippie a su libre albedrio. Por lo visto llegaban no solos o en pareje, sino con toda la familia, se relajaban lo suyo y mostraban sus ya no tan espl'endidas siluetas, sacadas de las peliculas de Fellini, segun D., y, adem'as, gumnao, esto es, andaban todoel dia en pelota picada, ellos, los crios y todo el mundo. Esa fue una de las causas por las que el ayuntamiento intento acabar con el camping libre.
Ahora, en lugar de aquellos personajes, la zona se ha llenado de coches, la ultima vez que vine, hace dos anos, no habia casi ningun coche, pues no habia ni carretera, segun N. Ahora todo esta lleno de coches, esperando a que la tarde acabe, el sol se sumerja en el mar, como en parte todavia dicen los griegos, y la gente se acode en las tabernas que estan estrategicamente colacadas para el ocaso diario.
En una de ellas, en ella misma, una parecida a la que te encuentras lla en el Bollullo, pero con muchisima mejor vista, en esta taberna a la que fuimos casi sin darnos cuenta, extasiados comoe stabamos con la puesta de sol, Aretemisa y la playita, en esa taberna nos sentamos y, para variar, dimos buena cuenta de ensaladas con queso feta, mousaka, pastizzo, melisanda (berenjenas), zaganaki, vino retsina y otras cosas mas. La cuenta, al final, tampoco nos perdono, catorce euros, sera por la vista del mar y el sol, a los que les dejaran un tanto por ciento, supongo.

jueves, 22 de julio de 2010

La boda griega

Desde que llegamos por la tarde al Centro Ikaria, y al poco de llevar alli un buen rato, no dejaba de oirse un canturreo que parecia que parecia venir de una radio encendida por algun lado.
- !Que acustica mas excelente tiene este valle! La boda se esta celebrando en el pueblito de la costa, alla abajo, y la musica se oye casi aqui cerquita. Y aqui las bodas duran todo el dia y toda la noche.
Y, como pudimos comprobar todavia al otro dia, parte del dia siguiente tambien. Toda la primera y santa noche que pasamos en el centro Ikaria estuvo acompanada de los ritmos algo cansinos y monotonos de la musica de la boda. Por la manana, ya levantado el sol, sobre las ocho de la manana, la musica seguia y seguia, resonando por todo el valle, y sirviendonos de musica de fondo a aquel primer dia en la isla.

Karavostamo


Aquel fue un dia completo, creo que era martes, y solo llevabamos en la isla desde el domingo. Fuimos a almorzar despues de las clases de la manana a un pueblo que todavia no se pronunciarlo, Karavostamo. Comimos muy bien, en una terracita debajo de la cual daba directamente el mar. A la entrada, como dandote la bienvenida al lugar, se secaban al sol ya avanzado del mediodia tres pulpos estirados. La senora de la taberna nos fue trayendo algo a reganadientes los platos que le pediamos, una ensalada (donde los tomates saben a tomate, los pepinos como nunca los habia probado, el queso feta y el oregano todo mezclado), saltziki, una crema de berenjenas, unos boqueronitos o algo parecido a la plancha buenisimos, unos pinchitos de cerdo, vino regular, Mythos la cerveza para acompanar, y alguna cosa mas, todo muy bueno.
Asi se nos paso la comida y la sobremesa, mientras oiamos las historias de uno de nuestros companeros, N., y mezclabamos el ingles chapurriado con el espanol y el griego, que es uno de los deportes favoritos en estas condiciones.

miércoles, 21 de julio de 2010

Ikaria, la isla de los peces, las montanas y los piratas


Ya hace tres, o cutro dias que llegue a Icaria. No estoy seguro porque el tiempo aqui ya no se como pasa, si lento, rapido, al reves, hacia adelante, en espiral, realmente no lo se.
La primera impresion fue decepcionante. Cuando vi a M., el que lleva la escuela, instituto, centro rural alternativo o como quiera que podamos llamar a este lugar, esto es, cuando vi que M., para mi autentico Zorba el griego por lo aprensivo que soy y lo decidido y despreocupado que aparentaba ser este senor, esto es, cuando vi a este senor M. meterme en un cochecito polvoriento y repleto de todas las maletas, me resigne.
Al poco salimos del puerto al que acababamos de llegar en el ferry NESOS MIKONOS. Estabamos una profesora , un estudiante ingles, viajero solitario porque no le quedaba mas remedio, y amante de las lenguas extranjeras (el ingles es muy aburrido, dice), llamado G., un americano con unos cuantos anos en Espana, y un servidor, todavia sin saber muy bien como habia caido alli.
- Donde esta M.?, deciamos unos y otros.
M. habia quedado en recogernos en el puerto a la hora en que llegaba el ferry. Esperamos un rato hasta que vimos a un senor, que resulto ser M., risueno, con un folio de los de siempre y escrito en rotulador Ikarian Center.
Esta fue la llegada a la isla de Icaria.

ROMPETECHOS EN LA ΜΝΗΣΤΗΡΟΦΟΝΙΑ (C. XXII)

(nota:  a pesar de algunos comentarios, hay que agradecer a NolanHomero y su NolanOdisea el que mucha gente, como nos, se haya interesado po...