LA BALSA DE ODISEO, C. V.
... σεῖο περίφρων Πηνελόπεια
εἶδος ἀκιδνοτέρη μέγεθός τ’ ...
Ya vimos y vislumbramos, apreciamos, apreciamos, medio nos adormilamos, volvimos a renovar la atención, y así sucesivamente, hace unos días el excelente, bien ambientado, trabajado, personal, curioso, innovador, adecuado a los tiempos, con mensaje humanista para las épocas que vivimos, este excelente, pues que Hollywood haya hecho una superproducción décadas después de la última realización de gran repercusión, la de Kirk Douglas, soo por eso merece un aplauso, y además con la calidad con la que se ha hecho, este excelente film de La Odisea, del reconocido cineasta C. Nolan.
Si, que parece que a partir de ahora habrá que llamarla así, la Odisea de Nolan, en lugar de la Odisea a secas, o la Odisea de Homero, debido a la carga personal, a pesar del cuidado puesto en respetar el texto y la tradición literaria de a saga de Ulises-Odiseo.
Durante estas últimas semanas, y meses, todos previos al estreno y llegada al público del film, las noticias, informaciones llamativas, curiosisades, defensas encendidas, críticas radicales, y un largo etcétera de todo tipo de comentarios, han pululado por todos lados y medios, por las redes, a radio, televisión, ....
Que nosostros sepamos, igual sí, el propio director no ha hecho muchos comentarios en respuestapalabra, o ha hecho algunos más bien puntuales, creemos sin saber muy bien. O sí. No sabemos.
En España la filologa y escritora Irene Vallejo desde el principio se ha lanzado a mantener una encendida defensa de aquellas críticas, de todas las clases, las más llamativas y, quizás, más superficiales, que se venían haciendo a raíz del estreno la Odisea de Nolan.
En síntesis, la escritora defendía la absoluta libertad del director a presentar sus versiones y enfoques del poema de Homero, sobre todo porque es lo que ya se venía haciendo entre los propios griegos en la Antigüedad. “Los griegos antiguos ya cambiaban cosas de la Odisea, no nos enfademos por ello con Nolan”.
La principal objeción, más llamativa, y provocadora, es la presencia de actores negros o mulatos para personajes que de toda la vida y tradición han sido caucásicos. Helena de Troya o Esparta, pero también su hermana, o la propia diosa Atenea aparecen con sus rostros cambiados frente a la tradición milenaria. Isabel Vallejo defiende esta opción con datos e informaciones extraidas de las propias fuentes antigua.
Pero, en fin, por aquí, de todas fomas, no vamos a seguir, de momento.
Pues, además de esto, es también cierto que los retoques e innovaciones de Nolan afectan no solo a la apariencia externa sino al contenido mismo el poema, y a los valores que manifiesta. Y por aquí sí que pueden venr ciertas críticas algo más sesudas y no tan desencaminadas como pueda parecer. Y a pesar siempre de reclamar como usa y legítima la absoluta libertad creadora de os autores a la hora de compner su obra, por mucho que sea una obra asentada desde milenios en la tradición cultural occidental.
Como es el caso que presentamos ahora, la balsa de Odiseo en el canto V y la relación sensual y afectiva de Odiseo y la bella ninfa Calipso.
Ya J.M. de Prada, en un artículo muy crítico y macanudo, quizá en exceso, depotrica y rebaja de la poltrona sobre la que, cree él, se encuentra subido el director Nolan, y menciona con acierto alguns casos de estos a los que nos referimos.
En verdad, parece que es mucho Homero para Nolan, o para cualquiera.
No lo decimos en el mal sentido, esto es, el de que los clásicos del pasado son insuperables, y los creadores actuales, por mucho que o intenten, nunca lograrán colocarse a su altura.
No, no es por esto, es que los poemas de Homero quizás más la Odisea, tienen o pertencen a un ciclo de leyendas que se extienden en el tiempo, hacia atrás, y también hacia el futuro, como vaticinios de obligado cumplimiento.
Quizás Nolan ha hecho un intento de abarcar todo este ciclo, o ciclos, el Troyano y el de casa de Micenas, los más extensos, lo que le ha llevado a incluir episodios que trata de forma muy breve y quizás apresurada, y nos deja con como a medio camino.
Es el caso, nos referimos, por ejemplo, al episodio del sacrificio de Ifigenia, leyenda incorporada al ciclo Troyano.
y la relación directa de este episdio con la muerte de Agamenón, a su regreso de Ilión, a manos de su esposa Clitemnestr ay su amante Egisto.
O el de las penalidades del joven Orestes ante su funesta y trágica decisión.
Estos asuntos, que son el núcleo de tragedias y trilogías desarrolladas primero por el drama atenienses, y luego proyectadas a lo largo de la literatura y el teatro occidental, aparecen en el film escenografiados, pero de forma tan sintética, que apenas acabamos de darnos cuenta el conflicto que hay en ellos, tampoco es su intención, y de lo que se esta planteando que de hecho se hace.
También escierto que Homero alude a estos episodios a modo de cita y recuerdo, sin desarrollarlos, como luego se hara´en la Atenas del s. V a.C., confiando en el conocimiento que el público ya tienen al oír sus versos. Pero, bueno, esa no es nuestra situación ahora mismo, creemos, por mucho que se haya dufundido la Cultura Clásica en estas últimas décadas, pese a quien pese, al menos por nuestros lares.
Pero, dejando esto de la difícil, pr no decir imposible adaptación, que tampoco, creemos, es lo que se pretendía en exclusiva, y, luego, claro, la readaptación al lenguaje cinematográfico y a las característcas del cine de Nolan de los textos de Homero, vamos a referirnos a un episodio de los más conocidos de la Odisea, pasaje repetido y comentado desde siglos hasta hoy, por el mensaje humanista que encierra.
Es en relación precisamente a la relación de Odiseo con la inmortal y bella ninfa Calipso, y, por tanto, con su esposa la fiel Penélope. J.M. de Prada, en su artículo sobre el film, da en el clavo al criticar con acierto la versión muy descafeinada y pobre que Nolan nos presenta de este episodio y la decisión que toma el héroe griego frente al dilema que ofrece la ninfa.
Según expone en su socavador artículo, al tiempo que llama y manosea a Nolan de todo menos bonito, nos dice que el director nos ha dejado sin referencias y mensajes que hacen de la Odisea un clásico de todas las época.
En el caso del Odiseo que se nos presenta en el film, lo dice y afirma con toda la carga sarcástica que puede, que
"Odiseo nunca fue un "amnésico" en brazos de Calipso sino un hombre que ... se resiste insensible ante sus ofertas de inmortalidad ... nostálgico de Ítaca, deseoso de reecontrarse con Penélope ..."
Es justo lo que nos encontramos en esos breves versos de arriba, y, sin embargo, de tanto contendido que encierran dentro. Esto no lo supo, o no quiso, que también, exhibir la película. En ella se muestra, ante una bellísima y sensual ninfa de Charlize Theron que, sin embargo, parece más una terapeuta sexual, no recuerdo donde lo leí, allí nos muestra, mezclando al tiempo dos episodios diferentes de la Odisea (cosa que tampoco tiene mayor problema, ya decimos), nos muestra a un Odiseo consumidor de loto, un lotómano, más que un lotófago.
Él, precisamente él, Odiseo, que era quien, en el episodio, ahora sí, el de los lotófagos, el segundo de los lugares donde recalan, después de que zarpara de Troya rumbo a Ítaca su hogar, Odiseo era quien, avisado de todo, Odiseo rico en ardides πολύμητις Ὀδυσσεύς, se había mantenido al margen de la olvidadora planta para sacar a sus hombres de aquella trampa embaucadora y ensoñadora.
Y ahora resulta que en esos años que ha estado con Calipso, pues no han valido, desde el punto de vista humano, no han servido positivamente para su persona. Pues ha podido vivir y cargar con su sino gracias a ese loto, a esa especie de psicótico el de la planta, a esa lotomanía que le ha hecho olvidar buena parte de sus dolores, sufrimientos, y también y al mismo tiempo, su vida, de su pasado y, por tanto, de su persona y su humanifdad.
En verdad que esto es un atropello al verdadero carácter y a la cierta hondura humana del relato de Homero, frente a esta version.
Entendemos perfectamente el calentón de de Prada, exquisito lector de la Odisea, por lo que demuestra. Y creo que, al igual que él, el de toda la comunidad, y la no tambien, de clasicistas y amantes de la cultura y el mundo clásico, allá por donde se encuentren. de la tierra.
.jpeg)
.jpeg)