martes, 17 de marzo de 2026

LOS CARROS FALCADOS EN XERXES (5)

 LA BATALLA DE GAUGAMELA.

Bien diseñado y dibujado el plan táctico de inicio de los dos ejércitos, pero falta, evidentemente, el golpe de ano estratégico que, según las fuentes, hizo que AM ganara la batalla.

 

En esto se puede contraponer con el cómic, en blanco y negro, mucho menos lúcido, brillante y barroco esplendoroso como este de F. Miller, pero sí más concreto y exacto a la hora de la verosimilitud de los movimientos de Alejandro en la batalla.


Viñeta de A. Estephan de su cómic O Megas Alexandros donde se muestra el golpe de mano sorpresivo de AM sobre Darío.


 

VIÑETA de la página donde se muestra un carro falcado persa, y se resume y sintetiza el ataque frustrado de estos, sin representar cómo.


Una cosa que se observa es que FM no dibuja los carros falcados, con cuchillas y hoces aplicados a las ruedas, que los hacían una arma cruenta y peligrosísima.

Tan poderosa arma era que Darío fiaba plenamente en ellos para el desenlace de la batalla. Días antes del encontronazo, estuvieron los persas en las llanuras de la batalla, alisando el terreno para que las ruedas pudieran maniobrar de la forma más libre posible.

Y, del bando macedonio, sabedor del poderío de estos carros destructores, en la marcha hacia Gaugamela, probablemente informados por espías, Alejandro y sus generales dedicaron mucho tiempo en disciplinar a la falange para neutralizar el ataque previsto de los carros.


 


En las viñetas se esquematiza el inicio del ataque de los carros, animalizados como un monstruo rodante. Y se muestra en la otra viñeta el desenlace frustrado de su ataque, con el auriga volando por los aires, pero sin saber cómo ni por qué.

Reconstrucción aproximada de los terribles carros falcados, con guadañas por todos lados, y el contraste con la representación bestiaria del cómic.

En el film de Stone, en las fuentes, en las novelas, se explica bien a las claras la táctica macedonia para frustrar tal embestida.

Es sabido que consistía en que la falange se abriera ante la irrupción de los carros, hiciera un pasillo por el cual entraran estos, luego se cerraran tras de ellos. Y los lanceros y arqueros acabarían a distancia con los aurigas y guerreros persas.

Pero FM elide este elemento táctico básico en su novela, se da por supuesto, o se deja a la libre recreación del lector este ataque frustrado de los carros falcados.


EL ÁGUILA DE ZEUS EN XERXES (4)

 EPIFANÍA DE ZEUS EN EL AVE REY, CAMINO HACIA GAUGAMELA.


    

Influencia del film de O Stone, el águila se ha venido representando en la larga tradición pictórica occidental.

En el cómic parece estar guiando y protegiendo al ejército greigo en su marcha hacia las llanuras de Arbelas-Gaugamela.


    F. Miller nos muestra en dos viñetas seguidas una majestuosa águila, personficació y símbolo de Zeus protector de los macedonios.
    En la perimera viñeta, el águila va siguiendo desde lo alto la marcha del ejército heleno hacia el territorio donde espera Darío, la zona de Arbelas y Gaugamela.
    En la segunda, como emblema y dominio de la batalla, que viene en letras doradas, se muestra al águila en todo su esplendor, enseñoreando sobre el territorio y uno de los ríos, el Tigris o el Eúfrates, en las proximidades del encontronazo.

Quien cita en las fuentes antiguas al águila que sobrevuela el campo de batalla en los momentos previos al enfrentamiento es Plutarco. Lo hace a través del adivino Aristandro, que es quien le señala a Alejandro la presencia de tan simbólica ave, personificación entre otras cosas del propio dios Zeus.


El adivino Aristandro, que llevaba una clámide blanca 

y una corona de oro y cabalgaba a su lado, …

δ μάντις ρίστανδρος, χλανίδα λευκν χων κα χρυσον στέφανον, 


señaló un águila que planeaba por sobre la cabeza de Alejandro 

πεδείκνυτο παριππεύων ετν πρ κεφαλς λεξάνδρου συνεπαιωρούμενον 


y se dirigía volando recta en dirección a los enemigos; 

κα κατευθύνοντα τν πτσιν ρθιον π τος πολεμίους, …

Plutarco (Gredos)


También menciona a la magnífica ave Curcio, en el mismo sentido que Plutarco, el ave como protegiendo los designios y aventuras de los macedonios en el enfrentamiento decisivo. Además, la dicha ave permanecía junto al rey macedonio, para mayor afirmación del mismo.


… los que se hallaban al lado de Alejandro aseguraron haber visto volar apacible a un águila sobre su cabeza, … que permaneció por largo espacio alrededor de su caballo, como suspendida en el aire; … 

… qui circa Alexandrum erant vidisse se crediderunt paululum super caput regis placide volantem aquilam, …,  diuque circa equum Alexandri pendenti magis quam volanti similis adparuit.

El águila, pues, se ha representado en obras pictóricas y en el film de Stone, donde tiene una aparición predominante.

Y F. Miller no puede pasar por alto tal magnífico símbolo en su novela tampoco, todo para gloria de los macedonios, auqnue también era un símbolo de poder de los persas.


   

Aparición o epifanía del águila-Zeus.


El águila sobrevolando con su vista privilegiada el extenso campo de batalla

en el film de O. Stone, en Gaugamela.


sábado, 14 de marzo de 2026

ISSOS Y GAUGAMELA EN XERXES, DE F. MILLER, 2019 (3)

LA HUÍDA DA DARÍO.

      
Viñeta a doble página, completa, que retrata la escapada tumultuosa de Darío.
Darío III cambia el carro real por la cabalgadura para poder huir más rápidamente.

Este detalle en el que se fija FM es recogido verdaderamente por algunas de las fuentes, no por otras. Por ejemplo, Arriano no la cita, pero sí Plutarco, quien, además, da el dato insólito de que el caballo al que se sube el Gran Rey era una yegua que acababa de parir.


… por otra parte, como no era fácil hacer girar el carro para salir huyendo, pues las ruedas estaban inmovilizadas, empotradas entre un amasijo de cadáveres, …

ς οκ ν ποστρέψαι τ ρμα κα διεξελάσαι ῥᾴδιον, λλ’ ο τε τροχο συνείχοντο πτώμασι πεφυρμένοι τοσούτοις,...


Darío abandonó el carro y sus armas y, montando en una yegua que, según dicen, acababa de parir, se dio a la fuga. 

πολείπει μν τ ρμα κα τ πλα, θήλειαν δ’ ς φασι νεοτόκον ππον περιβς φυγεν. 


Teniendo en cuenta, claro, y con la confusión siempre presente entre estas dos batallas, Issos y Gaugamela, que este episodio del cambio del carro por el caballo en la huída lo sitúa Plutarco en Gaugamela, no en Issos.

Además, y como es habitual y se repite el tópico, se representa a Darío EN HUÍDA, no en una retirada táctica, en espera de reorganizar su ejército. Además, se le presenta como una escapada en solitario, cuando tuvo que ser una escape protegido de su guardia.

pero, claro, es un relato literario que retrata este enfrentamiento como un duelo singular entre los dos reyes.

Duelo singular tradicional, clásico, el enfrentamiento entre los dos líderes, Alejandro y Darío, al que FM renuncia a representar de esa manera duelista. AM no aparece, y el conocido cara a cara entre los dos jefes brilla notoriamente por su ausencia y evitación.

   

Mosaico de Issos (o de Gaugamela), donde se ve el icónico enfrentamiento y antagonismo entre los dos líderes, que FM evita reproducir en su cómic.  (https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=23752160)


Si recoge, como lo hacen otros autores más espectaculares, la desordenada escapada del rey, a quien no le importa arrollar a sus propios soldados, que se ven en el suelo y arrollados por el carro o los caballos. Esta escena la encontramos en Pseudo Calístenes.


Ante la gran mortandad de persas en el fragor mortífero, Darío se aterrorizó y volvió las riendas de su carro armado de guadañas. Y al rodar entre sus gentes segaba muchos batallones de persas, como con su hoz cortan los campesinos las espigas de su campo.

(Ps. Calístenes)


También podemos encontrar cierta similitud con el propio mosaico. Nos referimos a los guerreros persas caídos, pero en este caso, son arrollados por el ímpetu de AM, y no por las malas maniobras de su propio rey.


Dramáticas imágenes de guerreros persas arrollados por AM y los macedonios.


martes, 10 de marzo de 2026

ISSOS Y GAUGAMELA EN XERXES, DE F. MILLER, 2019 (2)

 NOS VEMOS EN ISSOS.

En la verdaderamente primera lucha, la del río Gránico, Darío III no estaba presente. Es en Issos donde realmente se enfrentan los dos líderes, en todo su poderío y con todas las intenciones puestas al descubierto.

presentación de la batalla de Issos. Muy lejano, como se ve, al mosaico de Issos, por poner el referente clásico.

Como vemos, y a modo de adelanto del desenlace final de la batalla, con su estilo gore y abundante en escenas cruentas de cómic salpicadas de chingos y truculentas, nos muestra a los macedonios descerrajando a sus enemigos persas.

Continuando con la historia gráfica, los persas aparecen totalmente deformados, con rasgos de muecas, horripilantes, y ataviados como ninjas del futuro.

 Siguiendo la línea desfiguradora y grotesca de 300, los persas, o parte de ello, como los Inmortales, parecen más bien guerreros ninja que otra cosa.

Una vez esta imagen como presentación previa, y adelantando ya el resultado de la batalla, nos muestra, como decimos, a los que suponemos, como en 300 pues visten como ninjas, a los Inmortales, el cuerpo de élite de los persas. La estética de lo feo y horrible es continuación, mal que pese en el mundo oriental, a la línea del cómic de las Termópilas.

los guerreros persas, con atuendo mitad árabe, mitad armados a la japonesa. Feos, horripilantes, cadavéricos, simbolizando el mal, lo funesto y lo horrible con muecas y gestos grotescos.

Miller nos muestra al ejército persa en marcha en otras dos viñetas más.

 
un primer plano que enfatiza el horror que emana de los guerreros persas, armados a la japones. en la otra viñeta, recuerda un poco al desfiladero de 300

El autor nos hace ver con estas viñetas la magnitud descomunal y el horror de mueca del ejército persa. Se los muestra en marcha, en estas grandes , una por página cada una, se nos muestra al ejército infernal persa avanzando hacia el lugar de la batalla, la costera y rocosa Issos.

En el único bocadillo, en la tercera viñeta, se señala el dato llamativo que realza más la y las victorias griegas sobre los persas, el descomunal tamaño del ejército de Darío.

LA TIERRA TIEMBLA CON CADA UNO DE SUS PASOS.

Siguen resonando en esta descripción superlativa ¿e irreal? el eco de las que recogía Herodoto en sus Historia, cuando, para expresar la gran magnitud de aquellas fuerzas persas, exclamaba y preguntaba de forma retórica qué otras expediciones militares secaban los ríos al detenerse a beber, como lo hacía la de Jerjes:

XXI. [1] αὗται αἱ πᾶσαι οὐδ᾽ εἰ ἕτεραι πρὸς ταύτηισι προσγενόμεναι στρατηλασίαι μιῆς τῆσδε οὐκ ἄξιαι. τί γὰρ … κοῖον δὲ πινόμενόν μιν ὕδωρ οὐκ ἐπέλιπε, πλὴν τῶν μεγάλων ποταμῶν; …

Todas esas expediciones (militares persas, se entiende), así como otras que, además de las citadas, se llevaron a cabo, no estuvieron a la altura de la de Jerjes, por la singularidad de la misma. Pues, … ¿Qué curso de agua, a excepción de los ríos caudalosos, no se secó al tratar de satisfacer las necesidades de las tropas?

(traducción de edt. Gredos)

El enfrentamiento de Issos ha de suponerse que se muestra de repente en las siguientes dos páginas, con dos grandes viñetas cada una.

Se nos muestra directamente a varios guerreros persas, los que anteriormente veíamos dirigirse a la batalla, caídos en el suelo y atravesados por flechas.

Como vemos, ni rastro de la caballería y el combate ecuestre.

Tampoco parecen lucir las tan decisivas sarissas.

Ni, tampoco, esto a posta claramente, ningún protagonismo el rey macedonio ni ningún primer plano del rey sobre su montura, el que siempre se preocupó por tener.

Ni tampoco de su antagonista, Darío.

Todas las viñetas pertenecen a los anónimos ejércitos.

LOS CARROS FALCADOS EN XERXES (5)

  LA BATALLA DE GAUGAMELA. Bien diseñado y dibujado el plan táctico de inicio de los dos ejércitos, pero falta, evidentemente, el golpe de a...