Así nos lo hace parecer la antropóloga, mejor arqueóloga, del film, Barbara Hershey, la profesora Sloan, cuando tienen que explicarle al rudo guarda forestal la historia de estos guerreros indios, los llamados "guerreros perro".
El argumento del film en pocas palabras, es así. Una pareja de fugados de un presidio se interna en los bosque de Montana En plena noche, corriendo por escapar, son acosados por algunas figuras que no logran identificar. Son asaeteados y encuentran sus cuerpos poco después. Más adelante, se descubre que esas flechas pertenecieron a una tribu india supuestamente desaparecida el siglo pasado, con lo cual el misterio está servido.
La escena en la que se habla de estos guerreros especiales, por primera vez es casi al principio. Berenger-Sloan se dirige al campo de trabajo de la arqueóloga para que le explique qué hace esa flecha que descubrió allí, junto a los cuerpos.
- Busco a la profesora Sloan, dice Berenger-Sloan a los con pintas de estudiantes en prácticas que pululan por el campo de trabajo. Al fin la encuentra, y la profesora le atiende. Después de una breve presentación, Gates le enseña la flecha.
- ¿Dónde la encontró?, pregunta la profesora Sloan
- En el Ox Bow.
-¿En el Ox Bow? ¿No ha salido en las noticias?, dice, mientras examina la flecha. ¿Algo de unos presidiarios?
- Sí. Me contrataron para buscarlos.
-¿Cazarecompensas? ...
- Por favor, funcionario, suena algo menos ... Había mucha sangre, y también eso, dice señalando a la flecha.
- Interesante. ¿Sabe lo que es?
- Una flecha.
-Una flecha cheyenne. De los guerreros perro, para ser exactos.
- ¿Guerreros perro? Aquí vienen la explicación profesoral y documentada de la doctora, una breve lección antropológica sobre esta cofradía guerrera. Y lo que dice no es invención del guión, esto que cuenta la doctora fue real e histórico, y está documentado, como decimos.
Entre la tribu de los cheyenne había una sociedad militar formada por hombres muy fuertes y muy bravos. Eran guerreros fieros (aquí echamos de menos lo de que ingirieran alguna bebida estimulante u otros alimentos especiales, como se dice de otros grupos similares, los llamados Männerbund).
Se llamaban a sí mismos Hotám itán iu, hombres perro (no lobo, como uno podría esperar de la tradición indoeuropea). La caballería los llamaba guerreros perro o guerreros suicidas ... A menudo se dejaban sacrificar (dice con cierta admiración) en la retaguardia, para que mientras tanto, el resto de la tribu pudiera escapar, ¿comprende?, se reafirma admirada.
-¿Qué significa eso?, dice Gates, que parece no compartir esa fascinación disimulada del profesora.- Nada, y le entrega la flecha a Gates. Es una buena reproducción. Cuestan 15 $ en las tienda para turistas, y ya algo distante, se va y lo deja plantado.
- Pero, insiste Berenger-Gates, ..., yo vi algo en el prado...
-¿Qué, dice con cierto cansancio, ... exactamente?
- No lo sé, pero encontré rastros de caballos.
-¿Y qué tiene eso de raro? le dice ya cansada B-Sloan.
- Sin errar ... Nadie cría caballos en esa tierra. Y nadie monta caballos sin errar excepto ...
- Los indios, le corta y responde la profesora. ¿Y pretende que me lo crea, no?
- Bueno, sigue inseguro Berenger-Gates.
- ¿No creerá en serio que hay guerreros perro cheyenne sueltos en el Ox Bow, verdad?
- No, claro que no ... Sólo que ... ¡Yo no estoy loco, vale!, exclama desanimado B-Gates. Hasta aquí parece que ha llegado la conversación.
- Lo siento, dice H-Sloan, no puedo ayudarle.
De pronto, el escuchimizado perro de B-Gates aparece corriendo con un hueso en la boca, perseguido por un arqueólogo, que tratad de recuperarlo. Llaman a la doctora, que se despide.
- Sr. Gates, ha sido una conversación ... interesante, y le da la mano. Se marcha y le dice conduzca con cuidado. B-Gates no está convencido.
- Alguien mató a esos hombres ..., y no fuí yo ni ningún otro funcionario.
La escena acaba aquí, la siguiente comienza en la cabaña de la profesora, que, a pesar de su descreimiento, está con un mapa de la zona de Ox Bow.
A pesar de todo, la conversación la ha dejado intrigada. B-Gates pasa a visitarla, también inquieto, y la profesora entonces le cuenta una noticia del siglo pasado, recogida en prensa y en estudios, que habla de un grupo de estos guerreros perro que, en esos años, se refugió en esas zonas, y nunca más se supo de ellos.
La trama misteriosa está servida.

Los guerreros lobo en la Ilíada y la Eneida.
Mutatis mutandis, como siempre, encontramos en este fragmento de esta muy vistosa película, rodado en lo parajes naturales, suponemos, de la misma Montana, encontramos aquí la referencia etnográfica a estas comunidades o cofradías de guerreros especiales, bravos, fieros y dispuestos al sacrificio.
En el mundo clásico, en Grecia y Roma, y entre los pueblos germanos, se ha estudiado de siempre estas cofradías guerreras, a las que se les ha dado el nombre de Männerbund.
Comparten con estos guerreros perro de los cheyenne la agrupación de cierto número de guerreros, hombres varones, selectos, dispuestos a todo, incluso al sacrificio, al igual que se dice de los Männerbund.
El animal totémico o emblemático de estos guerreros indoeuropeos, por su parte, era el lobo, hay muchas referencias a este animal en los estudios.
En los textos clásicos, en la misma Ilíada, la Dolonía, C. X, un texto citado de siempre, se encuentra el testimonio residual de estas cofradías de hombres cubiertos de pieles de lobo.
Dolón, del bando troyano, se ofrece a acercarse por la noche y espiar el campamento aqueo, en conversación con Héctor. En estos versos se describe su apariencia y la piel de lobo.
Ahora bien, en este caso, la incursión acabará mal para este falso guerrero de una Männerbund. Pero muchos académicos ven en esta apariencia lobuna restos de estas antiguas cofradías indoeuropeas de jóvenes guerreros lobunos.
Ὣς φάτο καί ῥ’ ἐπίορκον ἐπώμοσε, τὸν δ’ ὀρόθυνεν·
αὐτίκα δ’ ἀμφ’ ὤμοισιν ἐβάλλετο καμπύλα τόξα,
ἕσσατο δ’ ἔκτοσθεν ῥινὸν πολιοῖο λύκοιο,
κρατὶ δ’ ἐπὶ κτιδέην κυνέην, ἕλε δ’ ὀξὺν ἄκοντα, 335
βῆ δ’ ἰέναι προτὶ νῆας ἀπὸ στρατοῦ· οὐδ’ ἄρ’ ἔμελλεν
ἐλθὼν ἐκ νηῶν ἂψ Ἕκτορι μῦθον ἀποίσειν.
332 Con tales palabras, (Héctor) jurando lo que no había de cumplirse, animó á Dolón. Éste, sin perder momento, colgó del hombro el corvo arco, vistió una pelicana piel de lobo (una piel de lobo pelicano, gris), cubrió la cabeza con un morrión de piel de comadreja, tomó un puntiagudo dardo, y saliendo del ejército, se encaminó á las naves, de donde no había de volver para darle á Héctor la noticia.
nota: al parecer, el contraste entre la poderosa piel de obo, y el mezquina casco de la cabeza de una comadreja es un tono irónico, y da a entender que Dolón no es un verdadero miembro de estas Männerbund de las que hablamos, como así sucede por su misión fallida.
En la Eneida, canto II, encontramos una cita, cuando Eneas y algunos de sus hombres tratan de escapar del incendio de Troya, que recogen los estudiosos para documentar a estas cofradías,
raptores atra in nebula, quos improba ventris
exegit caecos rabies catulique relicti
faucibus exspectant siccis, per tela, per hostis
vadimus haud dubiam in mortem mediaeque tenemus
urbis iter; nox atra cava circumvolat umbra.
«... entonces, como lobos rapaces en una niebla oscura, a los que la ciega rabia del vientre ha impulsado a salir y cuyos cachorros desamparados los esperan con las fauces secas, marchamos a través de los dardos, a través de los enemigos, hacia una muerte cierta, y nos dirigimos al centro de la ciudad; la noche oscura nos envuelve con su profunda sombra»..
(nn., al verso nox atra cava circumvolat umbra, y su traducción, reivindicando la enseñanza de las lengua clásicas, ha dedicado el escritor Pérez Reverte algunos conocidos artícuos de prensa).
A diferencia los indoeuropeos, los cheyenne, toman al perro como animal emblemático, por sus tradiciones rituales y religiosas.
De hecho, hay alguna similitudes, pues, al igual que los mirmidones de Aquiles, hormigas transformadas en guerreros, en su inicial formación, estos guerreros cheyenne son originalmente perros, que sufren una transformación y se convierten en guerreros, los guerreros perro.
NOTA FINAL: los que quedaban a esas alturas de los guerreros perro participaron, curiosamente, en la elogiada derrota, por parte de los norteamericanos, claro, de Little Big Horn y el general Custer. Abanderaron el último asalto a la colina donde se había parapetado los últimos del 7º de Caballería, "Last Stand Hill" (la Colina de la Última Resistencia).










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