domingo, 25 de octubre de 2020

PÉREZ REVERTE, ESQUILO Y LA ESPERA DEL VIGÍA

¿Por qué será que cuando lee uno algunas páginas de algún libro de P. Reverte, le sobreviene y le recuerda algún pasaje de literatura clásica?

Aquí dejamos algunos ejemplos, que no dejan de ser simples relaciones ebntre fragmentos del épico y arriesgado escritor con otros tantos fragmentos, los pocos que uno recuerda, que tiene con la literatura clásica.

    Línea de fuego, la última novela de Pérez Reverte, acaba de salir a las librerías. Siguiendo con su tono épico, aventurero y ..., narra, mitad ficción, mitad realidad, la cruenta batalla del bro durante la Guerra Civil española.

    Como ya ha adelnatado en las presentaciones de su libro y en el mismo texto en su prólogo, las historias que se relatan en su libro son ficticias y reales a la vez. Ficticias pues se inventa un cuerpo de transmisores del ejército rojo formado exclusivamente oor mujeres, salvo el teniendo que las manda; real pues todos los sucesos y peropecis, que se adivinan tristes y funestos, los ha recogido de su investigación en fuentes documentales, y de, lo que es más atractivo, de la memoria oral allá donde la ha oído, sea en su entorno familiar, sea de otros conocidos.

    La novela, que la empezamos a leer el otro día, y sin mucho entusiasmo, ésa es la verdad, pues barruntábamos un relato triste, funesto, dolorosamente èpico, ha arrancado con tanta acción que de momento nos han hecho olvidar esos presagios iniciales 8aunque pornto empiezan a aparecer algo de eso que predecíamos).

    A lo que íbamos, al poco de empezar las primeras líneas y páginas, hete aquí que nos encontramos con un vigilante, un soldado de guardia en una oscura y muy silenciosa noche, que barrunta para sí pensamientos rutinarios y simples acorde a su situación, la de una noche de vigilia más de las tantas que llevan apostados, él y sus otros compañeros, en la margen del Ebro, cubriendo un posible y en verdad hipotético ataque enemigo, anunciado desde hace ya algunas semanas.

    En esto que, acordándose uno de otros tiempos más antiguos, una de las tragedias, de las pocas conservadas de los clásicos griegos, la Orestíada, comienza de la misma manera, con un soliloquio del vigía o guardían, soliloquio nocturno en una noche silenciosa pero cuajada de estrellas. Con el mismo recurso que P. Reverte, el guardián, recurso típico de esquilo y la tragedia, ya presagia los sucesos funestos que vn a venir y que ya desde un principio cubren de fatalismo y negro ambiente el desarrollo del relato. 

    Pues el vigilante espera la señal de la llegada de su señor Agamenón, dueño y poderoso caudillo de Micenas, de vuelta a su hogar tras unos ya larga decena de años luchando frente a las murallas de la opulenta Troya. Esta escena es nombrada como la del telégrafo ígneo que luego, como ya se ha comentado, veremos en la película El Señor de los Anillos.

    El guardían se debate en su monólogo interior en negros presagios de lo que pueda acontecer ante la llegada de su señor, y marca ya desde el inicio el ambiente general de la obra.

    De igual manera, Reverte, aunque coloca a su vigía no sobre la azotea de palacio, que para los efectos podría ser, sino en los altos de una zona de la ribera del Ebro, desde donde llevanlas tropas nacionales varios dias esperando un aqtaque del que ya casi que han dejado de creer. Pero, aún así, la sombra de sospecha y peligro, de tensión y estado alerta que se deja entrever en su soliloquio delata el desarrollo osterior, y así es en efecto, en el que se va a desearrollar la novela.

    Y así es, en efecto, porque al poco un sospechoso ruido se deja oír en el mutismo de la noche, sospechoso roce de madera, que despierta todas las alertas que su interior anidaba. El vigía se debate entre lo que debe hacer, duda, mira a su lado por si ve algún movimiento entre sus compañeros, y or fin se decide a actura.

    Es en ese momento cuando la tensión acumiulada por el vigía se desata y pone en movimiento la misma tensión contenida de los dos bandos en cuestión, tensión que se supone se desencadena y desarrolla en el resto de la novela.

    Como ya predice el vigía y, antes de él, las notas y citas que Reverte intorduce previo al relato, la historia estará cargada de dolor, sufrimiento y desgracia. Todo esto lo barrunta, como en el monólogo de la Orestíada de Esquilo, este soldado, de apellido Pelorio, que al poco, y empeleando como telégrafo ígneo no ya las antorchas de las montañas griegas, sino dos bombas de mano, las arroja hacia algún lugar sobre eñ río, delatando las siluetas de los soldados republicanos moviéndose en la sombras y desvelando con ello la tan penosa noticia del ataque que no por esperado se temía que sucediese.

 

COMIENZO DE LA OBRA AGAMENÓN (LA ORESTÍADA) DE ESQUILO. SOLILOQIO DEL VIGÍA SOBRE EL TEJADO DEL PALACIO DE ARGOS:

ΦΥΛΑΞ
      Θεοὺς μὲν αἰτῶ τῶνδ' ἀπαλλαγὴν πόνων,
      φρουρᾶς ἐτείας μῆκος, ἣν κοιμώμενος
      στέγαις Ἀτρειδῶν ἄγκαθεν, κυνὸς δίκην,
      ἄστρων κάτοιδα νυκτέρων ὁμήγυριν,
      καὶ τοὺς φέροντας χεῖμα καὶ θέρος βροτοῖς    5
      λαμπροὺς δυνάστας, ἐμπρέποντας αἰθέρι
      [ἀστέρας, ὅταν φθίνωσιν, ἀντολάς τε τῶν].
      καὶ νῦν φυλάσσω λαμπάδος τὸ σύμβολον,
      αὐγὴν πυρὸς φέρουσαν ἐκ Τροίας φάτιν
      ἁλώσιμόν τε βάξιν· ὧδε γὰρ κρατεῖ    10
      γυναικὸς ἀνδρόβουλον ἐλπίζον κέαρ.
      εὖτ' ἂν δὲ νυκτίπλαγκτον ἔνδροσόν τ' ἔχων
      εὐνὴν ὀνείροις οὐκ ἐπισκοπουμένην
      ἐμήν–φόβος γὰρ ἀνθ' ὕπνου παραστατεῖ,
      τὸ μὴ βεβαίως βλέφαρα συμβαλεῖν ὕπνῳ–    15
      ὅταν δ' ἀείδειν ἢ μινύρεσθαι δοκῶ,
      ὕπνου τόδ' ἀντίμολπον ἐντέμνων ἄκος,
      κλαίω τότ' οἴκου τοῦδε συμφορὰν στένων
      οὐχ ὡς τὰ πρόσθ' ἄριστα διαπονουμένου.
      νῦν δ' εὐτυχὴς γένοιτ' ἀπαλλαγὴ πόνων    20
      εὐαγγέλου φανέντος ὀρφναίου πυρός.
        ὦ χαῖρε λαμπτήρ, νυκτὸς ἡμερήσιον
      φάος πιφαύσκων καὶ χορῶν κατάστασιν
      πολλῶν ἐν Ἄργει, τῆσδε συμφορᾶς χάριν.
      ἰοὺ ἰού.    25
      Ἀγαμέμνονος γυναικὶ σημαίνω τορῶς
      εὐνῆς ἐπαντείλασαν ὡς τάχος δόμοις
      ὀλολυγμὸν εὐφημοῦντα τῇδε λαμπάδι
      ἐπορθιάζειν, εἴπερ Ἰλίου πόλις
      ἑάλωκεν, ὡς ὁ φρυκτὸς ἀγγέλλων πρέπει·    30
      αὐτός τ' ἔγωγε φροίμιον χορεύσομαι.
      τὰ δεσποτῶν γὰρ εὖ πεσόντα θήσομαι
      τρὶς ἓξ βαλούσης τῆσδέ μοι φρυκτωρίας.
      γένοιτο δ' οὖν μολόντος εὐφιλῆ χέρα
      ἄνακτος οἴκων τῇδε βαστάσαι χερί.    35
      τὰ δ' ἄλλα σιγῶ· βοῦς ἐπὶ γλώσσῃ μέγας
      βέβηκεν· οἶκος δ' αὐτός, εἰ φθογγὴν λάβοι,
      σαφέστατ' ἂν λέξειεν· ὡς ἑκὼν ἐγὼ
      μαθοῦσιν αὐδῶ κοὐ μαθοῦσι λήθομαι.

https://el.wikisource.org/wiki/%CE%91%CE%B3%CE%B1%CE%BC%CE%AD%CE%BC%CE%BD%CF%89%CE%BD

Traducción: 

http://www.hermanosdearmas.es/wp-content/uploads/2017/12/esquilo-la-orestiada.pdf

 La escena en la plaza de Argos. En el fondo, el palacio de Agamenón. 

EL VIGÍA 

 Pido a los Dioses que me libren de estas fatigas, de este velar sin fin que todo el año prolongo, como un
perro, en el punto más alto del techo de los Atridas, contemplando las constelaciones de los Astros nocturnos, que traen a los vivos invierno y verano, reyes resplandecientes que en el Éter destellan, y se levantan y presentan ante mí. Y ahora espero la señal de la antorcha, el esplendor del fuego que ha de anunciar, desde Troya, la toma de la ciudad. He aquí lo que el corazón de la mujer imperiosa manda y desea. Aquí y allá, durante la noche, en mi lecho húmedo de rocío y no frecuentado por los Ensueños, la inquietud me mantiene en vela, y tiemblo por que el sueño me cierre los párpados. Alguna vez me pongo a cantar encontrando así un modo de no dormirme, y gimo por las desdichas de esta casa, tan menoscabada en su antigua prosperidad. ¡Acabe ya de llegar la venturosa liberación de mis fatigas! ¡Ojalá aparezca el fuego de la buena nueva en medio de las sombras! ¡Ah! ¡Salve, lucero nocturno, luz que traes un día feliz y fiestas a todo un pueblo, en Argos, por tal triunfo! ¡Oh, Dioses, Dioses! Voy a decírselo todo a la esposa de Agamenón, para que, alzándose pronta de su lecho, salude a esa luz con gritos de júbilo, en las moradas, ya que la ciudad de Ilión ha caído, como lo anuncia esa luminaria brillante. Yo mismo voy a conducir el coro de la alegría y proclamar la feliz fortuna de mis señores, pues tuve tan propicia suerte de verla. ¡Séame concedido que el Rey de estas moradas una, al volver, su mano a mi mano! Lo demás callaré, un gran buey pesa sobre mi lengua. Si esta casa tuviese voz, claramente hablaría. Yo hablo de buen grado con los que saben; mas no con los que nada saben. 

viernes, 23 de octubre de 2020

CANIS CANIS, LAS ISLAS CANARIAS Y EL ESCUDO

 Canarias renuncia a los perros que escoltan su escudo oficial

La decisión era conocida hace tiempo. pero ahora empieza a hacerse efectiva a través de la desaparición efectiva de los canes en impresos oficiales y escudos en sedes. La decisión además de costosa, no acaba de poner de acuerdo a todos los canarios.








SACARÁN A CONCURSO EL ESCUDO DEL GOBIERNO DE CANARIAS

Recientemente los habitantes de La Graciosa han decidido reclamarla como 8ª isla de Canarias. Así lo podemos ver reflejado en www.change.org y en diferentes medio de comunicación de prensa digital como por ejemplo ABC. Por definición, isla e islote difieren básicamente en su habitabilidad y no tanto en su extensión, lo cual inclina la balanza a favor de los gracioseros

sábado, 17 de octubre de 2020

LA VIOLACIÓN DE LUCRECIA EN 1º F

 - ñoh, maestro, que historia más cruel!

- no, si , ya me di cuenta. Si lo llego a saber, no se las pongo

- sí, maestro, esra una historia muy bestia

- yo a los que hacen eso les meto una paliza y los mando a la cárcel

- ...

lunes, 12 de octubre de 2020

EL LATÍN, LECHE NUTRICIA

Puesto que el saber ocupa lugar, la moderna pedagogía ha querido circunscribir su transmisión a aquellos aspectos o facetas que resulten más ‘accesibles’ y garanticen el ‘éxito profesional’. Inevitablemente, todas las disciplinas que explican nuestra genealogía cultural han sido relegadas a los desvanes de la incuria, en favor de disciplinas enfocadas a la consecución de ‘fines prácticos’. Pero desgajar la transmisión del saber del conocimiento de nuestra genealogía cultural nos condena a la intemperie más cruel, que es la de quienes no saben explicarse a sí mismos.

Las lenguas clásicas (que algunos, en el colmo del idiotismo, llaman «lenguas muertas») fueron las primeras damnificadas, por constituir un petulante desafío al utilitarismo , ... No faltaron quienes trataron de defenderlas con argumentos débiles ... alegando que el griego y el latín subsisten en el vocabulario internacional de las ciencias o de los adagios jurídicos. Pero dedicar media docena de años al estudio del latín para luego poder hacer alardes eruditos y soltar ... cuatro latinajos... no parecía razón suficiente para defender las lenguas clásicas. 

...

Los pedagogos que erradicaron el latín de la educación sabían, en cambio, perfectamente por qué lo hacían... Unos y otros sabían que el latín modeló nuestro mundo (y, cuando escribo mundo, no me refiero tan sólo al mundo externo, sino también a nuestro mundo interior);... Suele decirse, con frase un tanto mostrenca, que la cultura europea (y, por lo tanto, toda la mentalidad occidental) es una amalgama de elementos griegos, romanos y cristianos; pero lo cierto es que toda esa amalgama ha sido transmitida y conservada a lo largo de los siglos en latín. Todo lo que nos conforma por dentro, todo nuestro acervo moral e intelectual -nuestra herencia más verdadera e irrenunciable- ha sido formulado en latín. Los signos que componen nuestro alfabeto son latinos, la sintaxis y las relaciones gramaticales que empleamos al hablar son latinas, también las figuras retóricas a las que recurrimos para que nuestras palabras sean más expresivas. Y, en fin, todo nuestro universo espiritual fue formulado en latín, o al menos trasfundido al latín, para que no se perdiera en la noche de los siglos: los géneros literarios y las modalidades artísticas fueron formulados en latín; los conceptos de persona y de familia, de tradición y bien común fueron formulados en latín; las nociones de poder y autoridad, de amor y sabiduría fueron formulados en latín; los planetas y los metales, los vicios y las virtudes, los dogmas y los preceptos, los contratos y los testamentos fueron formulados en latín. Hasta nuestra alegría y nuestro llanto, nuestros piropos y nuestras invectivas fueron formulados en latín; y hoy lloramos y reímos, nos abrazamos y enfadamos porque el latín moldeó nuestras pasiones y sentimientos. El latín es el principio originario y la leche nutricia de todas las realidades divinas y humanas que integran nuestra vida; y, para desintegrar tales realidades, no hubo sino que expulsar el latín de nuestra vida. Es ley biológica infalible que el árbol al que se le cortan las raíces, como el niño lactante al que se aparta del seno materno, empieza por languidecer hasta morir por inanición. Sólo quien sabe de dónde viene puede saber hacia dónde va. Sólo quien está nutrido por el alimento que lo constituye es dueño del tiempo que habita; cuando ese alimento nos es arrebatado, nos convertimos en huérfanos a la intemperie, carne de cañón para las más diversas manipulaciones e ingenierías sociales, seres sin identidad y sin arraigo que navegan sin brújula a la deriva.

Por las venas y arterias de nuestra palabra y nuestro pensamiento discurría la sangre de la lengua latina. Alentaba toda nuestra vida, era propiamente nuestra alma; por lo que nada hay más grotesco que llamarla «lengua muerta». Quienes estamos completamente muertos somos nosotros, por dejar que nos las arrebatasen.

FUENTE: XLSemanal

DE LA HOZ VINDICATIVA DE CRONOS A LA SEGADORA DE SATURNO

 Como aún nos encontramos a princpio de curso , en repaso de contenido anteriores del curso pasado, una inestimable colega me dejo tiempo ha unos textos amenos para revisar de nuevo las declinaciones.

En uno de ellos, titulado ANTIGUIOS DIOSES DE LOS ROMANOS, se hace una enumeración de los primitivos dioses de los romanos, que, coo dice el texto, era un pueblo de agricultures, agricolarum genus, que invocaban a rústicos espiritus, RUDA NUMINA INVOCAVERANT.

    El texto hacía alusión en primer lugar, y quizás manteniendo cierta relación de jerarquía, con Júpiter, seguía con Martes, y a continuación venía Saturno:

                                    ... Saturnum, auctorem sementis et agrorum 

        nota.- que, por cierto, los alumnos en general me preguntaban por simiente, uno, que no entendía bien, les respondía, sí, simiente, sí, eso es, y ellos, si, simiente, que qué es eso? O tempora, o mores, me dije. Ellos lo tomaron en un sentido distinto al que yo pretendía, pues creían que les reprochaba no saber esa palabra, cuando lo que me sorptrendía era el mundo urbanícola y tecnolcático en el que andábamos cuando apenas una generación antes el léxico como simiente era tan familiar como ahora mega o giga.

            Pues bien, comentamos quién era el equivalente de Saturno en la mitología griega, sus o su actuación principal, siempre llamativa cuando hemos dejado a la mitología como un relato más o menos fantástico, su relación con Venus-Afrodita, etc.

            VOLVIENDO DESPUÉS SOBRE EL TEMA, REMIRÁBAMOS OTRA VEZ LA IDENTIFICACIÓN DE AQUELLOS RÚSTICOS DIOSES DE LA ruda mitología romana con la lorida y fantástica griega y oriental. De ahi que , en principio, el único emparejamiento que se veía a primera vista entre aquel poderoso, intrigante y atrevido Cronos griego (en griego con la X, no con la K, como recordaba el ínclito M. Martínez), con este numen, esta sencilla deidad de simples agricultores referida a la siega era ese instrumento que prtaban, la hoz.

            Quien quiera que fuese que emparejó unos y otros dioses, tuvo que hacerlo con más o menos referencias. Es claro que con tan simple texto, puro ejercicio gramático, no es para sacar mucho. habría que confirmar las fuentes griegas, los textos , especialmente el de hesiodo, donde aparece el personaje y sus atributos, para confrontar esa hoz, rústico y labriego instrumento que también lo es, para confrontar esa rústica hoz convertida en un arma potente y decisiva en un contexto de las máximas rivalidades por el control del mundo divino y humano.

            parece que la hoz se corresponde mejor con ese mundo agrícola de los antiguos romanos, antes que del portentoso y divino pereteneciente a la Segund Generación de dioses griegos. Sin embargo, en general aceptamos a la divinidad griega como seor del tiempo, con su raíz con k-, cronos, y la hoz la dejamos de lado. 

            El confrontar este textito de los antiguis dioses griegos donde aparece aturno, numen o espíritu de la siega, de ahí su atributo de la hoz, nos hizo de repente, confrontar este rústico espíritu con el potente titán Cronos. Tan potente, tan potente, que en su mano empuñar una hoz cuando menos parece un utensilio indigno de su rango.

            Y, de igual manera, esta hoz, su atributo, es la que empareja a las dos divinidades, así , de forma superficial, como comentamos.

            habría, pues, que comprobar como se fueron asimilando estos dioses, uno por uno, a partir de claras o lejanas similitudes, hasta llegar a una identificación que, claro, no deja de ser el recurso escolar para su recuerdo, pero que es claro que en mabos casos presentaban espíritus y relatos totalmente deiferentes.

lunes, 14 de septiembre de 2020

MONTALBANO, ANDROCLES Y AULIO GELIO.

http://lectoresaudaces.blogspot.com/2009/03/andrea-camilleri-y-aulo-gelio-sorpresa.html



JÚPITER VENDEDOR DE PARARRAYOS

El vendedor de pararrayos | emak bakia

    " "¡Qué trueno tan imponente y tan irregular!", pensé, de pie junto a la chimenea entre los cerrros de Acroceraunia..." Así comienza este pequeño relato de H. Melville, "El vendedor de pararrayos", relato un tanto peculiar y con esa sutil ironía habitual en este autor.

    Como su título indica, el asunto trata precisamente de un personaje que se presentea en casa de un señor, este que habita en ese parlante nombre de Acroceraunia, en plena noche tormentosa y relampaguenate, cuya profesión es esa justamente, vender rayos.

    Desde el principio, el escéptico propietario lo rabautiza con ánimo festivo con el personaje mitológico:

- "Caballero..., ¿tengo el honor de recibir la visita del insigne dios Júpiter Tonans?"

    A artir de entonces, se inicia un debate entre uno y otro, llegando a veces al absurdo, mezclando en algun momento ortodoxia cristiana y sacrílego paganismo, hasta llegar al final de la historia.

    Resulta curioso ver investido en un humilde y presuntuoso vender`or de pararrayos en la nueva ubicacuón en que ha venido a decaer la antigua excelencia máxima y poderosísima del potente y ancestral dios de los indoeuropeos, grigos, indios y romanos.

jueves, 30 de julio de 2020

EL CONTACTO CON LAS MUSAS DEL HELICÓN Y LAS DE MANHATTAN (A PROÓSITO DE NADA) (10)

 

, ... elevan en la noche su hermosa voz y loan a Zeus tempestuoso, ...

En otro tiempo, a Hesiodo eneseñaron ellas un hermoso canto mientras apacentaba él sus rebaños bajo Helicón sagrado. ...y me dieron como báculo pastoril una rama de verde laurel admirable de coger; y me inspiraron una voz divina, con objeto de que pudiese yo decir las cosas pasadas y futuras; y me ordenaron que cantase a la raza de los dichosos Inmortales y a ellas mismas, que cantara siempre desde el principio hasta el fin. 



"... Y un día me cambió la vida cuando mi padre  me llevó a Manhattan para compartir conmigo lo que hoy se llamaría "un momento importante"... Yo tenía siete años y hasta entonces solo había visto Brooklyn. 
Tomamos el metro, nos bajamos en Times Square, subimos las escaleras y salimos a la superficie en la esquina de Broadway con la Cuarenta y dos. Yo estaba estupefacto... Una hilera interminable de salas de cine subiendo por Broadway y cubriendo ambas aceras de la calle Cuarenta y dos. Mujeres estilosas... Tipos que tocaban por dinero. El cartel de la tienda de ropa Bond, el cartel del cigarrillo Camel...
De modo que subimos por Broadway, pasando delante de una sala de cine tras otra y por los restaurantes... Entramos en varios salones recreativos, comimos salchichas... y tal vez viéramos alguna película. Yo era tan pequeño que no me acuerdo bien, salvo que experimenté una pasión instantánea por Manhattan y, con los años, regresé cada vez que se me presentó la oportunidad. Para mi no hay recuerdos más dichosos que hacer novillos, subirme al tren en la Avenida J de Brooklyn y viajar hasta la ciudad. A esa hora el Paramount ya estaría abierto y yo veía una película y el espectáculo de variedades..."

   Parece en verdad el encuentro maravilloso, la epifanía deslumbrante de las ninfas artísticas, ya no las de Hesiodo, sino las del cine y los espectáculos de variedades, la que se ha apoderado del joven Allen para no abandonarlo ya más. 
   Al igual que el poeta de Beocia, que tiene una visión descansando en el monte, en el que ve un cortejo de ninfas y musas que le hablan, Allen se ve deslumbrado por el ambiente maravilloso, eso sí, de la cultura popular, los cines, la mezcolanza de gentes, los anuncios, los espectáculos, ... de la ciudad de Manhattan, tal cual ahora monte Helicón, por la que, al igual que el poeta griego, se siente irresistiblemente atraído. 
   Es una especie de consagración temprana en el mundo de las artes y los espectáculos populares, del que él luego se convertirá en un autor de renombre. Aunque esto no lo dice ahora, como sí lo destaca el poeta griego.
Es claro que se opone totalmente al ambiente idílico, bucólico y sagrado del poeta con las musas de Helicón, el contraste es total. 
Por un lado, la visión griega del poeta es la del autor como un personaje con una misión y función sagrada y religiosa, al mismo alcance que un sacerdote, con el que comparte cierta funciones de interlocutor, además de una visión elitista de su labor creadora, solo dirigida a loar a los dioses y a las musas. 
Por otro, tenemos a un representante de la cultura popular, desacralizado, un autor profano, propio de una cultura urbana, en una sociedad de consumo, de masas, como es el espectáculo que ofrece Broadway. 
Pero como si dijéramos, el momento de iniciación y deslumbramiento en uno y otro es similar y el atractivo igual de efectivo.
Como decimos, es una comparación superficial de los dos momentos, pero el efecto que manifisean uno y otro tienen cierto parecido

martes, 28 de julio de 2020

LOS MAESTROS MALTRATADORES (A PROPÓSITO DE NADA) (8)

En el epigrama LXVIII del libro IX de epigramas, Marcial se acuerda de los insensibles y azotadores maestros de escuela, quienes, además, no le dejan dormir al comienzo de la mañana. No ahorra adjetivos gráficos dedicados a estos personajes algo siniestros en la Roma de la época.

Quid tibi nobiscum est, ludi scelerate magister,
Invisum pueris virginibusque caput?
Nondum cristati rupere silentia galli:
Murmure iam saevo verberibusque tonas.

“¿Qué tienes tú conmigo, criminal maestro de escuela, persona odiosa para niños y niñas? Todavía los gallos crestados no han roto el silencio: ya estás tronando con tu espantoso sonsonete y tus palmetas”.

Dos mil años después, W. Allen, y muchos otros, claro, sigue en esta su autobiografía con otro recuerdo imborrable de estas escuelas grises, l´bregas y maltratadoras. Tal que parece no haber pasado los dos mil años entre un autor y otro.

" ... Dejadme expresarlo con delicadeza: el plantel docente consistía  en mujeres irlandesas de pelo azulado como las que un director de casting escogeís para que interpretaran el papel de monjas estrictas y maltratadoras. Una vez la señorita Reid, la subdirectora, me hizo subir un piso por las escaleras arrastrándome de una oreja...".

domingo, 26 de julio de 2020

RECUERDOS DE LA ESCUELA EN HORACIO Y A PROPÓSITO DE NADA (8)

RECUERDOS DE LA ESCUELA EN HORACIO Y W. ALLEN.


"... causa fuit pater his.qui macro pauperagello
noluit in Flavi ludum me mittere, magni
quo pueri magnis e centurionibus orti,
laevo suspensi loculos tabulamque lacerto,
ibant octonos referentes Idibus aeris,
sed puerum est ausus Romam portare docendum
artis quas doceat quivis eques atque senator
semet prognatos...

" ... de esto la causa fue mi padre, que, pobre de magro 
terrenito, no quiso enviarme a la escuela de Flavio,
adonde iban grandotes niños de grandotes centuriones
con cartera y tablilla colgada del brazo izquierdo,
y los ocho sesetercios al mes cada día de pago,
sino que se llevó a su niño a Roma para enseñarle
las artes que cualquier caballero o senador enseña a
sus propios vástagos..."
Sátiras, I, 10, 70 ss.


"...(Mi madre) Una vez vio los resultados de un test de coeficiente intelectual que me hice a los cinco o seis años y, aunque no voy a revelar la puntuación, sí diré que quedó impresionada. Le recomendaron que me matriculara en el Hunter College, una institución especial para niños listos, pero hacer el extenso trayecto en tren desde Brooklyn hasta Manhattan cada día era demasiado duro para mi madre o mi tía, que se alternaban para llevarme en metro. Así que me mandaron de vuelta a la escuela pública Nº 99, un colegio de maestras retrasadas. Yo detestaba todas las escuelas ..."


   Mutatis mutandis, esta famosa escuela de Manhattan, el Hunter College, debería tener el mismo valor que la prestigiosa escuela del maestro Orbilio en Roma, a la que el dispuesto y preocupado padre de Horacio envió a su hijo, evitando la escuela de su localidad natal, Venusia, donde no veía a su hijo criándose en un ambiente quizás difícil para él, hijo de un liberto, adonde iban orgullosos hijos de los centuriones que habían llegado a la ciudad con motivo de un reparto de tierras. 
   Allen, por su parte, no tuvo esa suerte, digamos, y tras unos cansados viajes en metro de su familia, de una a otra punta de la ciudad, por llevarlo a una esmerado Hunter College, retorna, a diferencia del venusino, a la escuela de su barrio, la anónima Escuela Pública Nº 99.
   Aunque, tal como afirma Allen, el haber ingresado en la Hunter College no hubiera servido de nada, pues, siempre con su tono escéptico final,  "detestaba todas las escuelas".


" Yo odiaba, aborrecía y despreciaba la escuela. No había nada en la escuela Pública Nº 99, con sus maestras estúpidas, prejuiciosas y retrógadas, que pudiera recomendarse. Estoy hablando de principio de los cuarenta... Pero no era solo el aquelarre de maestras, era toda aquella rutina regulada, diseñada para asegurarse de que nadie aprendiera nada...".

sábado, 25 de julio de 2020

NON OMNIS MORIAR Y A PROÓSITO DE NADA (7)

     Horacio, en su Oda XXX del libro tercero, hace una loa a su trabajo de poeta y una reivindicación de la poesía como in arte digna de otras construcciones humanas. De ahí esas comparaciones que pueden parecer un tanto altisonantes, y esa expresión que ya ha formado parte de los tópicos literarios, Non omnis moriar.
Aquí dejamos un fragmento y una traducción.

Exegi monumentum aere perennius
regalique situ pyramidum altius,

quod non imber edax, non Aquilo inpotens

possit diruere aut innumerabilis
annorum series et fuga temporum.
Non omnis moriar multaque pars mei
uitabit Libitinam; usque ego postera
crescam laude recens, ...

Un monumento me alcé
más duradero que el bronce,
más alto que las pirámides
de regia, fúnebre mole.
Uno que ni el Aquilón
ni aguaceros roedores
vencerán, ni cuantos siglos
rápido el tiempo amontone.

Yo no moriré del todo:
gran parte de mí a los golpes
vedada está de la Parca;
e irá creciendo mi nombre,
fresco entre coros de aplausos
de nuevas generaciones,
...


Q. HORATI FLACCI CARMINVM LIBER TERTIVS, XXX

File:Non omnis moriar (3557442639).jpg - Wikimedia Commons

   En la autobiografía de W. Allen, la última frase con la que concluye el libro, como buen poeta clásico, la dedica precisamente a este sentimiento de recuerdo o fama futura que dejará el autor para la posteridad. En esto, igual que Horacio y la mayoría de aurores y artistas que han existido, da respuesta a ese sentimiento común en todos.
   Es curioso que efectivamente, deja la última frase del libro para esta cuestión, tal como hace Horacio cuando reivindica su obra con tanta contundencia en estos versos de su oda XXX del libro III

   Las palabras de Allen son las siguientes:

" ... Y, en serio, ¿es verdad que no me interesa dejar un legado? Ya me han citado antes al respecto, de modo que lo expresaré de la siguiente manera: más que vivir en los corazones y en las mentes del público, prefiero seguir viviendo en mi casa".

   Como siempre, siguiendo su esquema del chiste cómico, pero no por ello menos serio, empieza la frase con la cuestión decisiva, la impresión que dejará su obra en la posteridad, "¿es verdad que no me interesa dejar un legado?". Cuando uno espera alguna reflexión a la altura de tal pregunta, se va por la tangente y nos sorprende, nos hace sonreír, dando su particular giro sorpresivo y su particular y chocante visión a este tópico literario, "más que vivir en los corazones y en las mentes del público, prefiero seguir viviendo en mi casa". 
   Es decir, concluye su relato, su autobiografía, repitiendo el esquema cómico que ha prodigado a lo largo de todo el relato y que es el esquema básico de la comedia y el chiste. Y lo hace, además, como conclusión y telón de fomdo, y acerca de una cuestión nuclear en la vida de todo un artista. En esto ha seguido la misma trayectoria con la que se ha mantenido en todo el relato.
   Aunque cambiando la respuesta, sigue un tópico o molde que ya venía desde los clásicos y es un lugar común en el mundo del arte y los artistas, el valor de su obra, su relevancia, cuál será su fortuna y recepción en los tiemos futuros.
   La respuesta de Allen es todo lo contrario a la horaciana, aunque no lleguemos a crérenosla del todo, sin embargo. Pero, aun así, lo importante no es ya la respuesta, sino la formulación de la misma pregunta.
   La respuesta que da Allen parece semejarse más al tópico de la áurea mediocritas, del que se ha ido dejando retazos a lo largo del libro, y parece coincidir más con su ideal de vida que el de Horacio con el suyo. Con un golpe de efecto cómico y una visión escéptica de toda, responde a esta cuestión principal de todo artista con un golpe de efecto cómico, de paso respondiendo a una de las preocupaciones con las que comienza el libro y su vida, la cuestión de la vida del hombre y el sinsentido de la muerte.
   Parece querer decir que por encima de la gloriosa fama y gloria, lo que él prefiere es la vida, dolorosa o sonriente, anónima o renombrada, pero la vida por encima de todo.
   Hace un juego de palabras con el sentido del verbo preferir, y cambia el complemento que va con el verbo, oponiendo algo abstracto y elevado, glorioso e inmortal, "vivir en los corazones y en las mentes del público...", por un preferir terrenal y humano, "seguir viviendo en mi casa", cual Odiseo cuando la ninfa divina Calipso le propone la inmortalidad y él, consciente de su condición humana y mortal, prefiere regresar a su Ítaca natal con su familia.
   El efecto cómico y la variatio personal de Allen consiste, pues, en jugar con los valores del verbo preferir con sus complementos, y oponer a un preferir con valores elevados y gloriosos otro preferir de significado opuesto, simple y llano,  y contradictorio al valor del anterior.

   Al mismo tiempo, escéptico, materialista o epicúreo, después de la muerte cree que no hay nada, de ahí el descreimiento de todo aquella retahíla de glorias que pueda traer consigo una posible fama o renombre posterior a ella. Como antes con Odiseo, también recuerda en algo al Aquiles desolado, sombradel Hades, que termina por aceptar el valor superior de la vida y a cualquier precio, aún siendo el más mísero porquero que transitara por ella.


ROMPETECHOS EN LA ΜΝΗΣΤΗΡΟΦΟΝΙΑ (C. XXII)

(nota:  a pesar de algunos comentarios, hay que agradecer a NolanHomero y su NolanOdisea el que mucha gente, como nos, se haya interesado po...