lunes, 28 de noviembre de 2022

ZAPATOS DE ESPÍAS

ZAPATOS Y ESPÍAS. EL ZAPATO-ESCONDRIJO


 JOHN LE CARRÉ, La gente de Smiley.

NOVELA CLÁSICA DE ESPIONAJE

 Época “dorada del espionaje, durante la Guerra Fría.

John Le Carré crea al particular, antiheroico, antiépico, antihéroe, George Smiley, miembro singular del Circus, nombre con el que se conoce o conocía al servicio de inteligencia británico.

Como antagonista, no sólo en el espionaje, sino casi en lo moral, ético, especialmente personal y casi íntimo, crea s su antagonista de los servicios secretos soviéticos, de extraño nombre Karla.

Casi también, por otro lado, en las antípodas del occidental Smiley.

Karla representa el otro, lo otro, en sus métodos, vida, experiencia profesional.

Es frío, duro, sin sentimientos, cerebral,

En fin, algo casi inhumano, en comparación con lo que representa Smiley. Éste se presenta frío, duro, pero también vulnerable, sentimental, cosa que no debería corresponder con su trabajo de espía…PIE

EL PIE-ZAPATO COMO ELEMENTO O LUGAR DE ESCONDRIJO DE UN MENSAJE CIFRADO.

En La gente de Smiley, el flemático espía, casi ya retirado, ve como uno de sus antiguos colaboradores pone en marcha una nueva pista para cazar a su sempiterno enemigo, Karla, o una de sus ramas.

Cuando le llega las noticias a Smiley, Vladimir, conocido como el General, ya se encuentra cadáver. En oposición a lo que le dicen sus superiores, Smiley decide investigar el origen de la muerte, el asesinato, de un antiguo colaborador suyo.

La investigación, silenciosa, callada, metódica, va conduciendo al personaje a una especie de revival de antiguas emociones y sucesos ya pasados.

Con el deseo de impedir que Karla siga aniquilando a otros miembros de su antigua red, tienen que desplazarse a Hamburgo donde residía por última vez otro de sus colaboradores, un tal Leipzig.

Este hace tiempo que lleva una vida rota y desastrada, viviendo de cualquier manera en cuchitriles de tres al cuarto. Para cuando Smiley logra conocer su paradero, ha llegado tarde. Encuentra el cadáver de su antiguo miembro amordazado y torturado.

Sin otra cosa que encontrar en el barracón donde llevaba una mísera existencia, se dispone a regresar, cuando, a la salida del lugar, ve una señal de tiza, que ha pasado inadvertida a los matones que lo perseguían. La casa donde vivía estaba en la orilla de un lago.

La señal indica el lugar donde hay una cuerda o nylon sobre el agua. Smiley la recoge, y empieza a tirar de ella desde la superficie. La cuerda mojada va subiendo paulatinamente, hasta que finalmente llega al final con lo que había atado en su extremo. Una zapatilla, una inocente e inofensiva zapatilla de bailarina.

Smiley la desata, palpa en su puntera y descubre que en ella hay algo oculto.

Desenrolla la puntera y encuentra la mitad de una postal, deliberadamente rota.

Es la marca o señal que deberá a entregar a quien sea que se lo pida, enviado o mensajero, para que éste le facilite a su vez lo que el colaborador Leipzig había depositado en custodia, para que se lo entregue a quien le muestre esa media postal.

“… (Smiley) Tuvo que bajar la cabeza y mirar por encima de las gafas para verla. Una marca de tiza nítida y amarilla. Una línea trazada cuidadosamente sobre el óxido de la borda y, a treinta centímetros, un carrete de sedal asegurado con un nudo marinero… Tiró del sedal y descubrió que pesaba. Lo recogió acompasadamente, una mano tras otra, hasta que el sedal pasó a ser cuerda de tripa, de la que también tiró. La cuerda de tripa se tensó repentinamente. Siguió recogiéndola con cuidado. La gente de la orilla se mostraba ahora expectante: Smiley percibía su curiosidad… De repente, con un paf, lo pescado surgió del agua y los espectadores lanzaron una carcajada irreverente y regocijada: una vieja zapatilla de gimnasia, verde, con el cordón todavía pasado y, además, el anzuelo que la unía a la cuerda era lo bastante grande para capturar un tiburón. Las risas se apagaron lentamente. Smiley separó la zapatilla del anzuelo. Después, como si tuviera que ocuparse de otros asuntos, anduvo lentamente hacia el camarote hasta desaparecer de la vista de los demás y de la puerta entreabierta para tener luz.

Llevó consigo la zapatilla, con aire distraído.

Alguien había cosido a mano un paquete de hule en la puntera de la zapatilla. Smiley lo arrancó. Se trataba de una bolsa para tabaco, con la parte superior cosida y doblada varias veces. Reglas de Moscú, pensó fríamente Reglas de Moscú hasta las últimas consecuencias. ¿De cuántos muertos más he de heredar?, se preguntó Smiley. Aunque a ninguno valoramos salvo al horizontal. Quitó las puntadas de la bolsa. En su interior había otra envoltura, esta vez una funda de goma con un nudo en un extremo. Oculto en el interior de la funda, un duro taco de cartón más pequeño que un sobre de cerillas. Smiley lo desplegó. Era la mitad de una tarjeta postal. En blanco y negro, ni siquiera de color. Media postal opaca del paisaje de Schleswig-Holstein con medio rebaño de ganado de las islas Frisias que pastaba bajo la luz de un sol gris. La tarjeta estaba rasgada con deliberada irregularidad. En la parte de atrás no había nada escrito, ni señas ni sello. Sólo era media postal trivial que nunca se había enviado; ellos le habían torturado y después le mataron por la postal, pero ni siquiera entonces la encontraron, como tampoco descubrieron ninguno de los tesoros a los que apuntaba...

 Aquí vemos, pues, otro uso o empleo del pie-zapato, pie-zapato en clave espionaje, como recurso o escondite para guardar una clave.

Tampoco tienen mayor importancia, los lugares para los mensajes e informaciones escondidas son de todo tipo y pelaje. Esto de la zapatilla es uno más, pero que añadimos a este listado. 

NOTA: También, cf.  https://elpais.com/cultura/2015/09/22/actualidad/1442915154_956908.html , se pueden ver zapatos, no ya como de la bailarina, con el mismo uso, un compartimento oculto para lo que se necesite.

                                        
                                              Zapato con compartimento en el taco, expuesto en el Spy Museum de Berlín.

ZAPATOS ARROJADIZOS.
No hay que olvidar otros usos de los zapatos en el mundo de los espías, mucho más peligrosos. En las películas clásicas de J. Bond, el superagente 007, hay una escena en la que el agente debe enfrentarse la malvada espía, Rosa Klebb, perteneciente a la organización criminal y antagónica SPECTRE.

Ésta, bajo su apariencia indefensa, esconde un arma mortífera. Y la esconde en uno de sus zapatos. Éste tiene una cuchilla, infestada de un tóxico mortal, con el que intentará eliminar a un Bond perplejo y asustado, a la defensiva. a utilizar a gusto para enfrentarse con oponente. La escena del enfrentamiento entre Bond y el zapato mortífero es llamativa.

                                    

El zapato asesino de la agente

                                                      La agente de Spectre Rosa Klebbe.                     

                                                                  Desde Rusia con amor

En la noticia del HufPost, se dice que la CIA copió a raíz del film este zapato criminal para uso de sus agentes profesionales, junto con otros elementos cotidianos, aunque más proclives a ello, como el paraguas asesino.


ZAPATÓFONOS VARIOS

Recordemos otros usos de los zapatos en el espionaje, en clave humorística, lejos de este tipo criminal. 
Nos referimos al zapato empleado como teléfono, el llamado zapatófono, por Ibáñez.

Lo tenemos visto en Maxwell Smart, el superagente 86, la serie famosa de los ´70.

Y en el cómic, al polivalente e industrioso Mortadelo, que lo bautiza con este nombre ya de todos conocido, el zapatófono,

HIMNO GEOGRÁFICO A DIONISOS, PRÓLOGO DE LAS BACANTES

 vv. 13-19: EL HIMNO GEOGRÁFICO DE DIONISO.

         Ahora, después de estos condensados versos iniciales, deja atrás toda esta desgraciada sucesión de recuerdos y genealogía materna, y de repente, saliendo del estrecho marco de la polis, hace en una especie de himno, que es una apología de su naturaleza exótica y viajera cuasi universal.


 En estos versos viene el relato del dios Dioniso como divinidad exótica, muchas veces ajena al sentimiento religioso heleno, que siempre se le ha atribuido.

Eurípides condensa perfectamente en estos versos las idas y venidas del dios por el atractivo y amplio Oriente. Al tiempo que colorea con sus atribuciones los amplios espacios geográficos. Oro, sol avasallador, muros extraños, campos productivos y feraces, áreas asoladas por el duro invierno junto populosas ciudades de esbeltas torres, dibujan un gráfico tapiz de la visión conocida que asociaban los griegos al enorme territorio que se abría al otro lado del Egeo y hacia los confines.

Es como un nostos de los héroes de Troya.

                 Dejando atrás los campos auríferos de los lidios y los frigios, las altiplanicies de los persas                     asaeteadas por el sol 15 y los muros bactrianos, pasando por la tierra de crudo invierno de                 los medos y por la Arabia feliz, y por toda la zona del Asia que a lo largo del salado mar se                     extiende con sus ciudades de hermosas torres, 20 bien pobladas por una mezcla de griegos y                 bárbaros, he llegado

λιπὼν δὲ Λυδῶν τοὺς πολυχρύσους γύας 13

Φρυγῶν τε, Περσῶν θ᾽ ἡλιοβλήτους πλάκας

Βάκτριά τε τείχη τήν τε δύσχιμον χθόνα 15

Μήδων ἐπελθὼν Ἀραβίαν τ᾽ εὐδαίμονα

Ἀσίαν τε πᾶσαν, ἣ παρ᾽ ἁλμυρὰν ἅλα

κεῖται μιγάσιν Ἕλλησι βαρβάροις θ᾽ ὁμοῦ

πλήρεις ἔχουσα καλλιπυργώτους πόλεις,

La característica predominante en la relación de estos lugares, como señala Breviatti, es que muchos, excepto la Media, implican felicidad y riqueza dorada.

Aquí sigue Dioniso refiriendo su conocida tradición y vocación oriental, esa que lo hacía algo extraño a los propios griegos.

                     No hay que olvidar, no obstante, que la divinidad ya aparecía en las tablillas micénicas, su                         cuestionamiento no tenía razón de ser, pues.

La relación de lugares es así: Lidia, Frigia, Persia, Bactria, Media, la Arabia  Fénix, y la zona alrededor del “salado mar”, el mar Caspio

Este fragmento es como una especia de himno a Dioniso y a sus referentes. Utiliza una serie de tópicos y lugares comunes para calificar tópicamente a las diferentes regiones orientales.

- La Lidia y Frigia: auríferas, ricas en oro, Λυδῶν τοὺς πολυχρύσους γύας 13 / Φρυγῶν τε, .

 



- Persia: altiplanicie, meseta alta, seca y batida por el sol; llamativo que no destaque más nada, 
Περσῶν θ᾽ ἡλιοβλήτους πλάκας.

Meseta de Persia

- BactriaAl parecer, sin estar seguro, claro, en la zona norte de Afganistán, la antigua Bactriana, se encuentran una serie repetida de montículos, muretes, de épocas anteriores a la época clásica y remotas. Quizás se refiera a ellos. Según Briviatti, se refiere a murallas de ciudades, lo cual denota riqueza. ... Βάκτριά τε τείχη ...

                         
                                                  Bactria

- Media: célebre por los duros inviernos, τήν τε δύσχιμον χθόνα 15 / Μήδων.

                                             
                                                                    Media

 - Arabia: la región feliz, pero en el sentido de fértil, productiva. Se refiere a la parte norte de Arabia, una de las tres en las que se dividía en la antigüedad Arabia, junto con la Pétrea y la Desierta. En la época clásica ya estaba acuñado este tópico de feliz en el sentido de fértil y productiva.

                                        

 Ἀραβίαν τ᾽ εὐδαίμονα

- el área en torno al Mar Caspio, el mar salado: poblada de populosas ciudades, habitadas con mezclas de población helena y bárbara.

Ἀσίαν τε πᾶσαν, ἣ παρ᾽ ἁλμυρὰν ἅλα

κεῖται μιγάσιν Ἕλλησι βαρβάροις θ᾽ ὁμοῦ

πλήρεις ἔχουσα καλλιπυργώτους πόλεις,

Todo este fragmento manifiesta la visión que, para los griegos, tenía de esa zona de Oriente, el diverso mundo oriental, rico, populoso o desértico e inhóspito.

Este fragmento es, pues, la carta de presentación, el certificado de identidad de la divinidad.

De tal forma ubica geográficamente todo el vasto territorio en unas coordenadas más o menos extensibles, y que dan cuenta de toda la dimensión de tan vasta área. Aparte de que nos haga rememorar las andanzas exóticas de la divinidad.

NOTA: curiosamente y ya conocido, Alejandro Magno, que se considera de alguna manera un nuevo Dioniso, pues destruirá ciudades al tiempo que refundará una nueva sociedad, llama la atención, decimos, que la expedición de Alejandro coincida con este marco geográfico de este himno a Dioniso, de sus viajes atestiguados en su leyenda.

Solo falta Egipto, que no cita la obra entre los lugares dionisíacos, ni la parte de Fenicia, y que Alejandro se adueñará a su paso por estos lugares, así que podamos decir a simple vista.

                                        

                                                 https://www.pinterest.es/pin/589197563723563889/

viernes, 28 de octubre de 2022

WESTERN Y ÉPICA (5)

 LA IRA CONTENIDA

 



Josey se dispone a disparar a Thorton, (como Aquiles en la primera asamblea de la Ilíada), cuando su hermano la detiene

            Volvemos de nuevo sobre este momento.

Es claro que es uno de los recursos más frecuentes en el western, se trata del amago de utilizar un arma y su inmediata contención.

            En el western es muy frecuente. En esta película, en la escena anterior, se recurre también a este recurso. Ocurre en el rancho de Bart Jason, uno de sus matones disimuladamente intenta coger el rifle de su montura, pero Thorton lo ve y le suelta cuatro advertencias sobre la marcha.

Aquí es el mismo acto, pero por motivos de pura y legítima vendetta familiar. Es el deseo de venganza familiar de Josey, hermana del joven muerto, a quien no le importa lo que le pueda decir Thorton a su padre, con el cadáver de su familiar delante.

Como seguimos comparando moscas a cañonazos, dejamos aquí el fragmento de la Ilíada, en la primera asamblea de los aqueos, cuando el Pelida Aquiles, humillado, quiere saca la espada y acabar allí mismo con el odiado rey Agamenón.

Dijo así, y el Pelida sintió una infinita congoja

y dos cosas pensó el corazón en su pecho vellido:

desnudar la agudísima espada que al muslo pendía 190

…Mientras tales ideas en su corazón y su mente

 revolvía y sacaba la espada, llegó a él Atenea

Y, detrás del Pelida, a él tiró de los rubios cabellos

solamente mostrándose a él, sin ser vista por nadie.

Y Atenea, la diosa de claras pupilas, le dijo: 206

Cese, pues, la disputa, y mantén envainada la espada.

                                                ὣς φάτο: Πηλεί̈ωνι δ' ἄχος γένετ', ἐν δέ οἱ ἦτορ

στήθεσσιν λασίοισι διάνδιχα μερμήριξεν,

ἢ ὅ γε φάσγανον ὀξὺ ἐρυσσάμενος παρὰ μηροῦ 190

ἧος ὃ ταῦθ' ὥρμαινε κατὰ φρένα καὶ κατὰ θυμόν,

ἕλκετο δ' ἐκ κολεοῖο μέγα ξίφος, ἦλθε δ' Ἀθήνη

οὐρανόθεν: …

στῆ δ' ὄπιθεν, ξανθῆς δὲ κόμης ἕλε Πηλεί̈ωνα

οἴῳ φαινομένη: τῶν δ' ἄλλων οὔ τις ὁρᾶτο:

τὸν δ' αὖτε προσέειπε θεὰ γλαυκῶπις Ἀθήνη:

ἀλλ' ἄγε λῆγ' ἔριδος, μηδὲ ξίφος ἕλκεο χειρί: 210

         Volviendo al crudo Oeste y al rancho de los MacDonald, la dolida Josey no tiene la asistencia divina y preclara de una divinidad como Palas Atenea. Intenta sacar el rifle de la montura para disparar sobre Thorton pero su hermano la detiene. Sale, entonces, enfurecida a galope de allí. Desobedece la orden de su padre, Get in the house, girl, que la ha conminado a meterse en la casa, junto con las otras mujeres.

Es esta Josephine, Josey, digna representación del airado y exaltado Aquiles Pelida.

E irá más allá que él, pues en la siguiente escena preparará una emboscada, por sus las Erinias familiares que le empujaran a ello, y disparará sobre Thorton, causándole una herida en el costado.

Esta herida no será intrascendente, ni nada de eso.

Precisamente este balazo queda alojado en la espalda del gunfighter, lo tendrá preocupado y será objeto de varias advertencias médicas. Lo importante es que, como vimos o veremos, inutilizará a Thorton en su mando su mano, pues el dolor que sufrirá en algunos momentos le paraliza el brazo y la mano, la diestra, sobre y con la que ejerce el gunfighter su poder y mando.

 Y de la misma forma, esta herida y mutilación que sufre Thorton, si podemos rizar el rizo, y como implica ese acto como símbolo, significará también un compromiso y una garantía que vincula a Thorton con los MacDonald.

WESTERN Y ÉPICA (4)

 THORTON-MACDONALD vs. AQUILES-PRÍAMO.

En la escena de El Dorado, hay que ver algunas cosas:

            - Cole Thorton evidentemente no es un Aquiles ni en planta ni en gesto ni, sobre todo, en edad. El pistolero está a punto casi de iniciar su momento crepuscular. Aunque sigue ostentando la aureola, por la que compite el otro pistolero McLeod, la fama de ser el más rápido a ese lado del mundo.

            - Esa edad ya madura hace que la conversación en torno al cadáver sea más parecida a la de dos adultos, padre uno de ellos, el otro con edad para serlo, hablando del hijo caído prematuramente. Hijo, víctima inocente que, evidentemente, no es un guerrero en plenitud como lo sería Héctor.

- otra vez volvemos a encontrar ese fondo antibélico, no violento o también, relacionado con esto, ese código de honor que sobrevuela todo el film, en el episodio. Thorton le dice, con enfado, que ha enviado a un joven a hacer el trabajo de un adulto. El joven se durmió en la vigilia.

            - Es más, más que un reconocimiento mutuo como entre enemigos, entre un Príamo padre y un Aquiles adulto, hay un enfado de Thorton hacia el padre, enfado por no haber respetado implícitas y obvias reglas en el código belicista y pistolero.

- Thorton, en verdad, está airado y, al mismo tiempo, dolorido, se siente culpable de la muerte del chico.

Príamo y Aquiles.

 El enfado y la ira de Thorton tienen también su equivalente en Aquiles, cuando le dice a Príamo, en varias ocasiones, que no lo irrite, que no enfurezca, cuando el anciano pronuncia algo que no le molesta.

 —¡No me irrites ya más! Ya tenía dispuesto, ¡oh anciano!,

darte a Héctor, pues Zeus me envió, mensajera, a la madre

que me dio a luz y que del Anciano del Mar es la hija.

 Es decir, como vemos, no es un episodio en el que los dos afectados estén en un plano paralelo al de la obra homérica. Thorton y Macdonald son diferentes a Príamo y Aquiles (ya se sabe el pecado en el que uno está cayendo). Son casi de la misma edad, ya adultos y curtidos por la vida, los dos ante la muerte fatídica de un joven empezando a vivir.

MacDonald acepta, a pesar de la ira contenida del resto de su familia, las razones de Thorton, acepta su versión de los hechos y, sobre todo, el hecho mismo de que se haya hecho cargo del cuerpo de su hijo.

Una de las preguntas que le hace solamente la podía haber respondido si Luke se lo hubiera dicho al pistolero.

Es un diálogo seco y cortado, sin ninguna finura, lógico por otra parte.

 MacDonald, como hace Aquiles con Príamo frente a los demás aqueos que lo pudieran encontrar, tiene que proteger a Thorton de la violencia contenida de su familia.

Aquiles le dice a Príamo que duerma fuera de la tienda por esa noche, no sea que lo viera a alguno de los aqueos e informara al rey Agamenón.

De la misma manera, Macdonald da la orden de no hacer nada hasta que él lo diga. Todos le obedecen contenidos, excepto su indignada hija Josey.

 Es claro que la imagen, aparte del texto, aporta y añade más información de la puramente oral.

Por ejemplo, es llamativa cómo algunos, en realidad las mujeres de la familia, se apresuran a recoger el cuerpo de Luke, para llevarlo a casa a continuación y cuidarlo.

Los lloros, lamentos y pesares se eliden y sobrentienden. Se suponen que suceden en el interior de la casa

En la Ilíada, Aquiles ordena también a sus esclavas que cuiden y laven el cadáver de Héctor, para que Príamo lo pueda llevar de nuevo a Troya.

A sus siervas llamó para que lo lavaran y ungieran,

apartado de Príamo para que así no lo viese

y afligiérase al verlo …

δμῳὰς δ' ἐκκαλέσας λοῦσαι κέλετ' ἀμφί τ' ἀλεῖψαι

νόσφιν ἀειράσας, ὡς μὴ Πρίαμος ἴδοι υἱόν,…

                                    

Rescate de Héctor por parte de Príamo.

Pero el film no dejará tiempo a ello. En la siguiente escena, las ansias desatadas de venganza se dirigirán en dura réplica contra Thorton. Una emboscada, tramada por la hija Josey, en el cruce de un riachuelo, por poco no acaba con él.

 Las reflexiones y el ambiente señorial y honorable que encontramos en el poema homérico sobre la muerte, la cierta reconciliación entre el aqueo y el troyano, la comida participativa, la pactada hospitalidad por una noche entre enemigos irreconciliables es caso que no toca en este film. El Dorado es un humilde pero logrado remedo de aquel episodio épico.

RECONOCIMIENTO FINAL ENTRE ENEMIGOS.

El encuentro entre Príamo y Aquiles termina con una suerte de pacto de honor. Aquiles acepta esperar unos días, nueve, para que Príamo realice los funerales.

(Aquiles) ¿Cuántos días para hacerle a Héctor divino las honras

necesitas, que me estaré quieto y conmigo el ejército?

Y repúsole así el viejo Príamo igual que los dioses:

—Si deseas que las honras de Héctor divino celebre, 660

haz lo que he de decirte, ¡oh Aquiles!, y estaré contento.

Y el de los pies ligeros, Aquiles divino, repuso:

—Viejo Príamo, todo se hará como tú lo deseas;

pararé la batalla ese tiempo que tú me has pedido. 670

Dijo así, y estrechó la muñeca derecha del viejo

para que no sintiera en su alma ningunos temores.

 En el film, MacDonald y Thorton terminan la conversación con un cierto acuerdo. Macdonald acepta lo que Thorton ha dicho sobre el terrible fin de su hijo; a cambio, éste podrá salir del rancho sin que sea agredido, sano y salvo.

 MACD.- No. I guess you're telling the truth. If you weren't you'd never have brought him here. I thank you for that.

WESTERN Y ÉPICA: EL DIÁLOGO ENTRE THORTON Y MACDONALD (3)

 3.1. EL DIÁLOGO THORTON-MACDONALD.

Thorton llega al amenazante rancho de los MacDonald

             La escena tiene lugar en el rancho de los MacDonald. La familia, el padre y los demás, han oído los disparos, dos, a lo lejos. Luego, otro más. Saben que ha sido su hijo y hermano Luke, a quien habían enviado a vigilar. Temen que algo terrible le haya pasado. Se preparan para un tiroteo. El padre organiza la defensa en el rancho.

MACDONALD (padre de la familia): He's warned us. Better off here, where there's cover. Find a good place inside that shed. Jos and Miguel, go with him. Danny, Felipe, come here. Over behind that wall. You gals, get in the house.

MAC- Matt, we'll wait inside.

MATT- All right, Pa.

MAC- Matt, go to that window. Do nothing till I tell you.

             Cole Thorton-Wayne llega al rancho de los MacDonald, cabalgando lentamente con dos caballos. En uno va él, en el otro, carga un bulto inerte y cubierto con una lona sobre la montura. Es el cuerpo de Luke MacDonald, su hijo.


THORTON: Come out and get your boy.

MACD.- He's dead, ain't he?

TH.- He's dead.

MACD.- Jos, Miguel, get him down from there.

JOSEY- What happened?

BROTHER- Luke, he's been killed.

MACD.- I'm waiting to hear what happened.

TH.- I'll tell you what happened. You left a boy out there to do a man's job. He went to sleep. When I came by, he woke up, jumped up and started firing his gun. All I saw was somebody shooting at me from the rocks.

JOSEY- Cole Thornton.

TH.- Yes, ma'am.

JOSEY.- I don't believe you.

TH.- I don't care much, miss, whether you do or not.

BROTHER- Pa's handling this. Just wait.

                                               

Josey se dispone a disparar a Thorton, (como Aquiles en la primera asamblea), cuando su hermano la detiene

 MACD.- Get in the house, girl. How do you know he was asleep?

TH.- He told me that. He told me his name. That's how I knew where to bring him. He said you told him what happens to a man that's gut shot. How he hasn't got much of a chance. Did you tell him that?

MACD.- I told him that.

TH.- Then you're partly to blame. You'll find two bullets in him. One of them's mine. He was hurtin' worse than he could stand. Had a handgun that I didn't see. Any more questions you want to ask?

MACD.- No. I guess you're telling the truth. If you weren't you'd never have brought him here. I thank you for that.

TH.- It don't help much.


MacDonald acepta las explicaciones de Thorton, quien se aleja en verdad dolido por lo ocurrido.

             En verdad que, como dice el dicho, esto es “comparar” moscas a cañonazos. En fin.

Lo único que habría que relacionar es el episodio de la muerte de un hijo en un tiroteo, y la entrega del cuerpo por parte del mismo que lo hizo.

Lo demás es muy diferente.

Es obvio que el género clásico griego de la épica, y el conocido y significativo episodio de Aquiles y Príamo, es uno de los más importantes de la Ilíada. Está al final de la obra, a punto de concluir. Puede resumir y condensar a toda la obra.

De hecho, se puede ver incluso el fondo antibelicista del poema, siendo como es un poema guerrero y que ensalza estos valores propios.

ÉPICA Y WESTERN(2)

 AIRES DE ÉPICA Y TRAGEDIA CLÁSICA: LA ENTREGA DEL HIJO MUERTO. (3)

         Esta idea expresada por el crítico Wood, la de que el film pudo haber sido un western con fondo de tragedia clásica, lo podríamos vislumbrar en los mismos inicios del film.

A poco de comenzar el film, hay un tiroteo entre el pistolero y un miembro de los MacDonald, que resulta muerto. A pesar de ser atacado, carga el cuerpo de su adversario y lo lleva donde su familia.

El pistolero Cole Thorton (John Wayne) se acerca al rancho de los McDonald, unos humildes pero orgullosos ganaderos del lugar, en lucha contra el mafioso Burt Jason, que quieren arrebatarles sus tierras.

Thorton llega con el cadáver, que resulta ser uno de los hijos de McDonald, al que ha matado en legítima defensa, atado a lomos de un caballo. 

 

                                  Thorton lleva en la otra montura el cuerpo inerte de L. MacDonald, 
                                al que entrega en el rancho de la familia.

Una vez frente al padre, le manifiesta lo ocurrido, cómo ha sido la muerte de su hijo, el cual es retirado rápidamente por las mujeres de la familia.

McDonald acepta la versión del pistolero, de forma contenida, y también como si existiera y reconociera un pacto tácito de honor entre caballeros.

Sólo la impulsiva hija de éste, Joey, verdadera amazona de la película, intenta dispararle, pero enseguida es reprimida por otro de sus hermanos de forma tajante, "deja que esto lo solucione padre" o algo así le dice.

 Esta escena recuerda, en parte, mutatis mutandis y con todas las salvedades y diferencias del mundo entre una obra popular como el western, y los poemas homéricos, esto es, esta escena, recuerda a la de Príamo y Aquiles por el rescate del cadáver de Héctor, en la Ilíada.

                                       Príamo y Aquiles ante el cadáver de Héctor.

           Evidentemente no tiene el elevado contenido trágico que se manifiesta en la obra griega, auténtico broche final que casi da sentido a toda la Ilíada y al sentimiento trágico de la obra, una reflexión profunda sobre las desgracias de la guerra.

Es obvio que el western es una obra de alcance más ligero y que quiere llegar a un gran número de espectadores sin elevar un mensaje que cale tan hondo como el de la épica griega. Sin embargo, escenas como esta revelan cierta imitación a estos modelos de la épica griega y de todos los tiempos.

En este caso, el motivo de la entrega del cadáver de un hijo a su padre por parte del propio asesino del mismo, y la aceptación resignada por parte del padre, dentro de un cierto código de honor que respeta al enemigo, incluso en los momentos tan dolorosos como es el que ocupa, habla de un código superior al de la mera barbarie.

La escena en sí tiene un tono dramático. No alcanza el nivel de la épica `pues allí el enfrentamiento y la muerte final es la de uno de los grandes héroes de la guerra. Aquí es sólo un chiquillo, como el propio Thorton le dice al padre y le culpa en parte de ello: "Ha enviado usted a un chiquillo a hacer el trabajo de un hombre".

McDonald va aceptando lo que Thorton le dice, y trata de comprobar la veracidad de lo que le dice.

Al final, es capaz de aceptar el hecho luctuoso y concede en agradecer el gesto de traer el cadáver a su familia, y no haberlo dejado pudrirse al sol.

Estamos otra vez ante este código ético de honor, invisible y tácito, que los protagonistas reconocen aceptar por encima de sus enemistades y las muertes. 

         "... Pero eso no los consolará …", termina por decirle Thorton en el momento de marcharse, en una muestra también de dolor y sentimiento de compasión por lo sucedido.

EL WESTERN Y LA ÉPICA EN EL DORADO (1)

 EL WESTERN ÉPICO-TRÁGICO  QUE PUDO SER.

Como ya decíamos anteriormente, El Dorado, de H. Hawks (1966), el film tenía, vislumbrábamos que podía ser así, algunas pinceladas de épica o tragedia clásica. Un comentario parecido y que confirmaba en algo esto lo encontramos en el librito publicado hace tiempo, poco después del film, un estudio de Robin Wood, un estudioso del cine de este autor, titulado con su mismo nombre, Howard Hawks (1968, 1981, ediciones JC). 

 La idea general sobre esta película es la de que fue una obra en cierto modo fallida, esto es, que se trata, y así ya se suele catalogar, tanto por el argumento como los personajes, de un remake, previsible y en nada original, de la anterior y elogiada Río Lobo.

Sin embargo, y esto es lo llamativo, Wood señala que, en el principio de concebir la obra, Hawks intentó hacer una película diferente y con otros planteamientos de la que finalmente salió. Quizás, sigue diciendo, influido por la escasa taquilla de sus anteriores films, finalmente se decidió a seguir una película en paralelo a la anterior de Río Bravo, y que solventara esos problemas

Según Wood, en sus inicios, El Dorado iba camino de convertirse en una versión de la tragedia griega adaptada al western.

Una muestra de esto, podríamos añadir, es el comienzo del film y el tiroteo desconcertante entre Thorton y MacDonald.

Desconcertante porque se produce, como decíamos antes, el suicidio del joven Luke Macdonald. A consecuencia, Thorton hace la entrega del cadáver ante los miembros de su familia, hay un intento de vendetta familiar contra él. Y la posterior marcha de Thorton-Wayne lejos del El Dorado, para olvidar lo ocurrido y purificarse.

Cartel del film donde se muestra la escena en la que Cole Thorton 
carga el cuerpo de L. MacDonald, muerto involuntariamente por él mismo

Esta secuencia, ya propia de la literatura y el cine popular, sin mayor rimbombancia épica, se inscribe claramente en los argumentos típicos y recurrente del género épico, y de la épica y la tragedia clásica, más concretamente de nuestra tradición grecolatina occidental. 

     ¿Cuántos personajes de las leyendas clásicas no encontramos amargados y superados por esas funestas Erinias, esos remordimientos que acosan a Thorton-Wayne ante un homicidio, aunque fuese involuntario? Desde Orestes (con sus particularidades) hasta Belerofonte y muchos más, incluido el propio Heracles, todos ellos se ven acosados por estos remordimientos causados por la muerte de alguien cercano que ellos han cometido de forma involuntaria. 

                                                                          Belerofonte
        El personaje se rodea de una carga negativa, negativa, la que los griegos llamaban miasma, impureza, un sentimiento tanto individual como que afecta a la comunidad.

 Sigue diciendo Wood que lo que empezaba con estos aires de tragedia clásica anunciaban un film distinto del que luego acabó realizándose, por diferentes razones.

Pero, aun así, viene a corroborar en cierta medida la presencia de estos elementos clásicos, y universales también, que por aquí y por allá salpican también un género en principio diferente en tiempos y ambientes del mito, la épica y la tragedia clásica.

NERÓN EN SEPTEM FRATRES

NERÓN EN SEPTEM FRATRES :   DE LA LIRA A SPOTIFY.