jueves, 21 de mayo de 2026

EL FANTASMA DEL MURO DE ADRIANO (EL PRÍNCIPE VALIENTE) (3)

 EL SACRAMENTUM DE JULIÁN.


El centurión Julián, lo primero que habría que decir, es que no es, que podría perfectamente serlo, no es un superviviente, como sí en otros casos ya vistos en la cultura popular, no es, al menos que se diga, no es un superviviente de la misteriosamente desaparecida IX Legión.

Respondiendo al juramento casi sagrado de fidelidad, el sacramentum, a la milicia, a sus superiores y al emperador, que recibía un culto casi como una divinidad, Julián no puede dejar de cumplir ese voto para él sagrado y cumplir su misión, por disparatada, irracional y fuera de tiempo que pareciera. 

Se muestra así como un perfecto e ideal representante de los valores que hicieron grande a Roma.


Julián empieza el relato de su extraña historia, justo cuando Roma abandona Britania, en el 412.


Foster nos pone en situación y, a continuación, nos va a relatar el origen y la explicación de esta extraordinaria aparición.


AL CALOR DE LA HOGUERA, JULIÁN LES RELATA 

UNA INSÓLITA HISTORIA DE FIDELIDAD AL DEBER.


Estamos así en el terreno de lo legendario, los mirabilia o cosas extraordinarias, género del gusto culto y popular ya desde la antigüedad.

Volvemos al tiempo histórico, no al laxo, y Julián nos cuenta el momento decisivo de la historia, el abandono de Britania, Inglaterra en el cómic, por parte de los romanos.

Foster lo sitúa en el 412, los académicos actualmente toman como referencia el escrito de Honorio, cercado en Rávena e imposibilitado de dar ayudas, en el 410.

“EN EL AÑO 412, ROMA HIZO VOLVER A SUS LEGIONES DE INGLATERRA. 

ESE DÍA, JULIÁN, UN SOLDADO ROMANO, 

CAYÓ GRAVEMENTE HERIDO EN LA MURALLA”


Suponiendo un inevitable fin, cuando ya están cumplidos los preparativos para dejar la fortificación, el oficial, apiadado y por animarle en algo, le encarga una misión, algo sagrado para un legionario, como se ha visto: custodiar la muralla.


ANTES DE ABANDONAR EL DESTACAMENTO, SU OFICIAL LE ENCARGÓ, PARA ANIMARLO, EL CUIDADO DE LA MURALLA.


Pero, recurriendo a la falsa muerte, Julián milagrosamente se recuperó. Y, como un fantasma, una figura del otro mundo,  que se resiste a desaparecer, aunque su mundo ya lo ha hecho, se dedica a recorrer y vigilar la parte de la muralla que le ha correspondido proteger.


“¡PERO JULIÁN NO MURIÓ! AL RECUPERARSE, 

MONTÓ GUARDIA EN LA MURALLA.”


Cumpliendo con su misión, todos los días pasea por la muralla pendiente de todo.

Y no sólo eso, pues este Julián es, además, el fundador de un linaje de guardianes que se va a perpetuar en el tiempo, manteniendo el voto sagrado de deber que había tomado al principio.

Julián forma una familia, no sabemos cómo, en la siguiente viñeta, donde vemos cómo su misión pasa a su vástago heredero.


DESPUÉS LE CONFIÓ LA MISIÓN A SU HIJO MAYOR. 

EN NUESTRA FAMILIA, EL PRIMOGÉNITO SIEMPRE SE LLAMA JULIÁN Y 

ES EL GUARDIÁN DE LA MURALLA.


Junto con la misión se traspasa también el nombre, Julián. De tal manera que nos parece estar ante un personaje, un ser con apariencia de inmortal que se perpetúa en el tiempo, aunque en realidad es la sucesión de los nuevos herederos.


HEMOS MANTENIDO LA FÉ Y 

HEMOS CUMPLIDO CON NUESTRO DEBER.


exclama con orgullo el siguiente Julián. Y así, sucesivamente, los sucesores del primer Julián han de seguir con el nombre y la misión encargada mucho tiempo atrás.


EL FANTASMA DEL MURO DE ADRIANO (EL PRÍNCIPE VALIENTE) (2)

 EL CENTURIÓN FANTASMA DE LA MURALLA.


Julián, el enigmático guardián de la muralla, surge como una aparición en la noche.


Al caer la noche, cuando se encuentran confortablemente instalados en una sala del campamento romano, de repente tienen una aparición casi espectral.


Ante ellos, en sección firme, perfectamente formado y equipado, se les muestra, como si fuera un fantasma de otra época, recordar lo que venimos diciendo, se aparece como un verídico espectro la silueta de un centurión romano.


“¡MIRE!”, DICE EL ESCUDERO.

¡Y ANTE ELLOS APARECE UN CENTURIÓN ROMANO!


La diferencia de equipamiento entre un simple legionario y un centurión se aprecian, además de mejores materiales que no se aprecian, en el casco con crines, frente al sencillo de la infantería, y la armadura con cierta ornamentación, frente a las láminas de los legionarios, entre otras cosas.


Valiente se queda atónito ante la presencia de un centurión.

El dibujo describen bien las facciones del centurión, y su casco.


Valiente se siente atónito, cosa impensable si nos atenemos  a la cronología oficial de Valiente, pero ya sabemos que el ámbito temporal es talmente laxo.


“¿ME ENGAÑAN MIS OJOS

ESTOY VIENDO A UN SOLDADO ROMANO?”, 

EXCLAMA VAL.


Valiente, al parecer, no distingue ya entre un centurión y un mero legionario.

Y vuelve a exclamar,  


“¡HACE MEDIO SIGLO QUE LOS ROMANOS 

SE FUERON DE INGLATERRA!”

Oficialmente, gracias a un documento del emperador Honorio de 410 donde advierte a las poblaciones britanas que, a partir de ahora, han de defenderse y protegerse por sí mismas, se toma esta fecha como la del abandono oficial del dominio romano, dominio iniciado cuatro siglos antes con el emperador Claudio.  


Así pues, podemos datar, aunque con esa cronología elástica, que las aventuras de Valiente, en parte, están ocurriendo en la segunda mitad del s. V. Dato, de todas formas, referencial, porque no se le presta mucha fidelidad a estas fechas.

Después de esta sorpresa, pues, Valiente sube a la muralla y se presenta al centurión, y le pregunta quién es.

Julián se presenta como lo que realmente es, con orgullo, pues es un militar, un soldado de Roma que todavía sigue en la isla.


JULIÁN, SOLDADO DE ROMA 

Y GUARDIÁN DE ESTA MURALLA.


Y a continuación, en este batiburrillo cronológico, conocedor Julian del magnífico y esplendoroso mundo de Camelot, ubicado a siete u ocho siglos de distancia, claro, por alguna razón que no sabemos, reconoce en el príncipe las señas e identidades de este mundo caballeresco. Y así, como honrado, les da una favorable acogida.


COMO CABALLEROS DEL REY ARTURO, 

OS DOY LA BIENVENIDA. 



Julián, el linaje de los defensores de la muralla.


Por lo tanto, no es extraño que aquí Valiente, como si estuviera en la cámara del tiempo en el siglo X, XI o XII, no salga de su asombro cuando ve a un legionario romano del s. V.

Aunque exclame que ha pasado medio siglo, en verdad parece que su asombro corresponde a mucho más tiempo, parece haber visto una aparición.

Siglo V que, aunque seamos pesados, es donde también se ubica Valiente teóricamente en el cómic, pero según convenga.

Es decir, Foster juega con el tiempo, los personajes, creando situaciones paradójicas y anacrónicas, pero perfectamente ensamblada en la historia.

EL FANTASMA DEL MURO DE ADRIANO (EL PRÍNCIPE VALIENTE) (1)

 EL FANTASMA DEL MURO DE ADRIANO (en El Príncipe Valiente, 291-310).

Las conocidas y famosas aventuras de El Príncipe Valiente, personaje creado por el historietista Hal Foster a lo largo del siglo XX, tuvieron en su época un éxito internacional. Hoy están consideradas como un clásico, y en ellas se han inspirado muchos historietistas de su épca y posteriores.
El ambiente en el que transcurren estas aventuras oscila en un marco temporal de un anacronismo evidente, pero que se ensambla sin mayores problemas.
A primera vista, tratándose de historia que tienen comO protagonistas a los caballeros del Rey Arturo, pensaría uno que andamos en plena Edad Media.
Sin embargo, el tiempo en el que va y vienen arranca en el s. V, en la llamada Antigüedad Tardía.
Un ejemplo de esto es la historia que vamos a comentar ahora. Se sitúa en el tiempo en el s. V, cuando oficialmente transcurren las aventuras de Valiente. En este caso, el hecho histórico que lo corrobora es el abandono de Britania por Roma, en los últimos años de su último poder.
La acción transcurre en trno a uno de los monumentos, aun en pie, que levantaron los romanos en su dominio, el muro de Adriano.
Foster se inspira en alguna de las muchas leyendas e historias que, desde entonces, han circulado por boca de los vecinos de la zona, o reflejada en relatos y cuentos, la de legionarios romanos fantasmales que en la noche, todavía gaurdan custodia a lo largo de la muralla.
Al mismo timpo, coincide, hecho histórico también, con la llegada de sajones y anglos a las costas britanas. En la historieta, Valiant es enviado por el rey Arturo a comprobar el estado de la fortificación, y preparar la defensa ante la llegada de estsos tribus germanas.


EL MURO DE ADRIANO.


El primer encuentro, una vez se va acercando al norte, que tiene Valiant con ese mundo romano de la época tardía, aunque no tan antiguo, como parece deducirse sus alegres y vistosas vestiduras medievales, es una viñeta donde se muestra una gran y larguísima zanja que cruza el territorio hasta lo lejano. 

Ni Valente ni los habitantes saben de su uso, y se preguntan para qué la hicieron, dice el recuadro. Es algo insólito.

Parece, de nuevo, como si estuvieran hablando muchos siglos después de la presencia romana, y sus edificaciones las encuentran inexplicables.

Lo más probable es que la zanja fueran los restos de una de tantas calzadas que recorrían la isla, construidas por los romanos. Bordeando la calzada casi siempre habían se preparaban zanjas laterales, y esto parece que es lo que está viendo Valente, los restos de una larga calzada.


Una gran zanja atraviesa el territorio, similar a una calzada romana.


Ahora en verdad no sabemos qué quiere representar Foster con la esta zanja en esta viñeta, pero lo cierto es que que la siguiente es ya un visión panorámica, desde cierta altura , de lo que era la muralla de Adriano.


Perfectamente dibujada, siguiendo con en realidad el relieve del terreno, se nos muestra propiamente el muro o muralla. Y, al mismo tiempo, un campamento, un castillo fortificado, de piedra, de los que jalonaban cada tanto la larga muralla, y que fueron el origen de futuros poblados y ciudades.


Valiente y su escudero divisan por primera vez la muralla abandonada de Adriano, con un castillo adosado y algunas construcciones menores.


De hecho, llegan hasta este abandonado castrum o castillo, y allí, entre los muros bien construidos, buscan un lugar acogedor para pasar la noche.


Recreaciones del muro de Adriano, que sigue fielmente Foster.


Estado actual del muro y los castillos, y la reconstrucción que hace Foster en su viñeta.


martes, 12 de mayo de 2026

EL CAN ES ACOGIDO EN LA ISLA DE LOS CANES: EL HONDIUS EN CANARIAS.

 Fermín González

El Can-ario (el Hondius) regresa a su casa, Can-arias:

Desde que empezó esta trifulca del hantavirus y el crucero que nadie quiere, llamaba la atencion ese nombre, Hondius.



El nombre del desgraciado crucero tenia pinta de palabra latina, pues la terminacion -ius lo delataba.



Pues, mirando por aqui y por alli, viene uno a saber que el dicho nombre, Hondius, es una latinizacion, del gusto de los humanistas europeos, del apellido flamenco Hondt.
Sin ir mas lejos, un miembro de este ajeno apellido es el del famoso jurista J. Dhont, que inventó la famosa y criticada ley, la del sistema de reparto de escaños en las democracias, la nuestra p.e.
Busqué por curiosidad su significado en neerlandés, y hont significa perro, can. Hondius, por tanto, podria significar perro, perruno, ... Incluso cazador, recordé el inglés hunt, ...
Hasta aqui, no habia nada que hacer. Me seguía pareciendo raro, sin embargo, esta palabra del neerlandés para perro o can.

Busqué por si acaso su etimologia lejana, original.
Y , si, ahí estaba.
Hond procede de la raiz indoeuropea *kuwn, la h- deriva de la original k-.

Y de esta raiz *kuwn tenemos el griego clasico kuwn kun-os, perro, de donde deriva cínico, en alusion al nombre que se dio el mordaz Diógenes a su secta.
De esa raiz procede nuestro palabra can, del latín canis canis. Y sus derivados, como canido, canino, ...
Y en neerlandés actual, hond (de la raíz *kuwn, la k- pasa a h-), perro, can.

Y, no queda otra que decirlo ya, el nombre, al parecer, de nuestras islas, las islas Canarias, las antiguas islas Afortunadas.
Hasta no hace mucho, el nombre de Canarias se explicaba por el texto de Plinio el Viejo, donde cita, con datos mas reales, a las siete islas canarias.
Cuando llega a Canaria, hoy Gran Canaria, indica que su nombre procede de los canes o perros de gran tamaño que alli habitaban.
En el texto de Plinio se dice precisamente que
... Canariam vocari a multitudine canum ingentis magnitudinis – ex quibus perducti sunt Iubae duo –

... se llama Canaria, por el gran número de canes de enorme tamaño que allí se crían ——dos de los cuales se los ofrecieron a Juba—

 Y asi se ha creido hasta no hace mucho.


Luego, se ha conocido que en el Atlas habitaban etnias con el nombre de gomeros y, si, kanarios.


            Con todo y asi, el Hondius (el can, el perruno) ha regresado a las islas de los canes, las Canarias.

domingo, 10 de mayo de 2026

DE LAS FORTUNATAE INSULAE A LAS ISLAS DE LOS CANES: VALIENTE EN LAS ISLAS CANARIAS.

DE LAS FORTUNATAE INSULAE A LAS ISLAS DE LOS CANES: VALIENTE “REDESCUBRE” LAS ISLAS CANARIAS.


Hace unas semanas encontramos una colección de las aventuras del Príncipe Valiente, del exitoso dibujante y guionista canadiense Hal Foster (1892 -1982). Autor de muchos cómics y de diferentes personajes, se hizo mundialmente famoso con las aventuras de El Príncipe Valiente, unas historietas que publicó durante muchos años a lo largo del s. XX. Su protagonista es un joven noble, Valiente, que pronto entra en el mundo caballeroso de Camelot , el rey Arturo y los caballeros de la Tabla Redonda. 

Con una mezcla de anacronismos perfectamente encajados, la acción se sitúa en la Antigüedad Tardía, pero mezcla elementos históricos de otras épocas, como la presencia de vikingos, ropajes y conductas de tiempos medievales y hasta del Renacimiento.

En su conjunto, ofrece una incesante sucesión de aventuras, donde se empieza con elementos legendarios y fabulosos, para luego seguir de modo más realista y verosímil.


En cuanto al fragmento y las viñetas a las que nos vamos a referir, se encuentran en el tomo que corresponde a los años 1940-1944. El Príncipe Valiente se encuentra por el Mediterráneo, en Grecia, y se embarca con un grupo de vikingos rumbo a Inglaterra, hacia Camelot. Pero el destino, como siempre, lo desviará de su rumbo por un tiempo. Pues cuando llegan al Estrecho de Gibraltar, las Columnas de Hércules de la Antigüedad, encuentran una nave errabunda.



En su interior, su capitán, fatigado, les revela la existencia de un yacimiento de oro, pero deben virar hacia el sur y dejar de momento la ruta del norte.

Los vikingos no lo dudan, y se ve arrastrado por ellos rumbo al Atlántico sur.



Una vez navegando hacia allí, tras una tempestad que los coge en el primer momento, son arrojados a una extraña isla con una gran montaña nevada que se divisa en la lejanía.




   


Una vez arriban a la isla, descubren que está infestada de perros agresivos y hostiles que los atacan cuando desembarcan.



Es el momento en que el relato del cómic indica que los vikingos han “redescubierto” las conocidas y llamadas “islas de los canes”. La viñeta nos avisa a continuación que son las actuales islas Canarias.

Tras una breve estancia, acosados por estos fatídicos perros, tienen que abandonar la isla.



Los vikingos siguen rumbo sur, caboteando el litoral africano. Remontan por un río, se encuentran con tribus indígenas, tienen luchas con gorilas, … Finalmente, acaban la aventura, y retoman el rumbo norte, con destino a Inglaterra.


Hasta aquí, en breves palabras, el breve relato de esta historia, relato dentro del relato, como cajas chinas, que es una de las técnicas que utiliza H. Foster para llevarnos de aquí para allá con sus aventuras.

Lo primero que llama la atención es la referencia a las islas Canarias en un cómic de los años cuarenta, en el sentido de lo poco conocidas que debían ser estas minúsculas y casi anónimas islas entonces, en aquellos tiempos, no como ahora, que por los azares del destino, ya son un destino turístico conocido.

Lo segundo, a partir de esto, es el detalle etimológico que tiene el nombre de Canarias. Aunque Foster no iba a mencionar a Plinio o a los autores clásicos en sus historias, evidentemente, se da por supuesto que estas islas, las luego llamadas Canarias, se ubicaban por estos lares nebulosos y eran conocidas precisamente por eso, por la abundancia de canes. Además, de esto precisamente le venía el nombre.


Ahora bien, a lo que renuncia completamente Foster en su historieta, al menos en este caso, razones tendría, muchas y bien justificadas, a lo que renuncia el dibujate en este breve relato de estas pocas viñetas, con el Estrecho de Gibraltar y las islas Canarias, es a todo el bagaje culto, erudito y también popular (recordemos la leyenda de san Brandán, divulgada en la Navigatio Sancti Brendani, hacia el s. IX), de las leyendas y mitos de la antigüedad grecolatina sobre viajes por los lugares extremos del mundo conocido de la época, y sobre la existencia de unas islas míticas allende el mundo conocido, las Fortunatae Insulae, a donde iban a morar dioses, héroes de la guerra de Troya o las almas piadosas.

Así pues, y por hacer un breve repaso de algunas leyendas del mundo clásico que se ubican en estos parajes por los que fugazmente pasa Valiente, pero de los que no se hace alusión en ningún momento, salvo para indicar el dato, más o menos cierto, de la existencia de los canes, (aunque se reconoce el carácter paradisíaco de las islas), vamos a hacer un breve repaso.

  • El estrecho de Gibraltar, que en la época en que se desarrollan las aventuras de Valiente, la Antigüedad Tardía, aún mantienen el nombre de Columnas de Heracles o Hércules. Son sobre todo el límite físico y simbólico del extremo occidental, el punto que delimita el mundo habitable, la oikoumene, y lo desconocido, el mar Océano. Nada de esto se hace alusión cuando pasan por allí.


  • Los mitos relacionados con las islas como lugares del más allá tienen varias denominaciones. Campos Elíseos, Makaron Nesoi o islas de los Felices o Bienaventurados, que luego pasan al latín como Fortunatorum o Fortunatae Insulae. La historieta no va a dar ninguna referencia a estas denominaciones de las míticas islas.

  • Uno de los trabajos de Heracles o Hércules, la búsqueda de las manzanas de oro del Jardín de las Hespérides, se ubicaba también en estas islas ignotas de más allá del extremo occidental. Heracles ni ninguna referencia a este uno de los Doce Trabajo figura tampoco en ninguna viñeta.

  • La gran montaña del Atlas, (identificada muchas veces con el pico Teide), no la real, sino la mítica, la del gigante Atlas que sostenía el cielo, no aparece como tal leyenda tampoco. Sí que se divisa y es reconocible, una gran montaña nevada, cuando son cogidos por la tempestad en el mar, y hacia ella dirigen la nave. Pero no hay ninguna alusión legendaria.

  • el nombre de Canarias al parecer, luego se ha visto que no, procedía del texto de Plinio en el que habla por primera vez de las sillas. Realmente, a las islas se las conocía en la Antigüedad  como Fortunatarum o Fortunatae Insulae, traducción de las míticas makaron nesoi de los griegos, las islas de los Dioses. Y luego, durante muchos siglos, en la Edad Media y Renacimiento, se combinaba este nombre con el de Canarias. Pero, como antes, Foster no habla en ningún momento, salvo para indicar lo paradisíacas que eran, no habla de estas Fortunatae Insulae donde los héroes y dioses y otros personajes llevaban una existencia idílica.

  • La única referencia que tenemos al mundo clásico suponemos que es la de Plinio, en su Historia Natural. Allí se indica que el nombre de la isla de Canaria, la actual Gran Canaria, lo debe a la presencia de unos perros de gran tamaño que allí encontró una expedición enviada por Juba II en tiempos del emperador Augusto. Foster, efectivamente, destaca que la isla está poblada por abundantes jaurías de perros, sin ningún ser humano, y explica con eso el origen de su nombre, como ya refirió Plinio en la antigüedad.


Es, pues, digamos, la única cita, supuesta, y sin decir la fuente ni nada, es la única referencia al mundo clásico que encontramos en este brevísimo relatito, incluido en el regreso de Valiente a Inglaterra y Camelot, de ese pequeño periplo por la costa norteafricana del joven caballero en su regreso a casa y al mundo de lal rey Arturo. 

Así, lo que se ve es que Foster no quiso desviarse ni perderse en este nutrido grupo de leyendas grecolatinas que forman parte del legado cultural tradicional. Con el anacronismo de los vikingos y cierta desubicación histórica, parece que nos encontramos en la denominada época vikinga, entre el s. VIII y XI, cuando estos guerreros irrumpen en Europa y el Mediterráneo. Para entonces sí que el estrecho era llamado de Gibraltar y esa zona era navegada por marinos del Mediterráneo, genoveses, mallorquines o árabes.

Pero, aunque esto fuera así, en la literatura erudita, y la popular también, en los mapas, todavía , y así hasta el descubrimiento de América, todavía, decimos, un halo de misterio y peligro rodeaba siempre ese lugares ubicados en el extremo del mundo occidental, en islas y con altas montañas, más allá del cual se avisaba de que no había tierras conocidas.

sábado, 2 de mayo de 2026

LEGIONARIOS PERDIDOS EN BRITANIA: LA LEGIÓN DEL ÁGUILA, CENTURIÓN, ..., EL PRÍNCIPE VALIENTE:

LEGIONARIOS PERDIDOS Y EXRTRAVIADOS EN BRITANIA:  

- ARTURO, EL ÚLTIMO ROMANO, EL PRIMER CABALLERO DE LA LEYENDA..

- AFERRADOS A SU HONOR, LA IX LEGIÓN DESAPARECE DE FORMA MISTERIOSA, Y LUEGO REAPARECE.

- LEGIONARIOS QUE SE MANTIENEN EN SU PUESTO DESPUÉS DE QUE ROMA ABANDONA BRITANIA EN EL S. IV. HISTORIA Y LEYENDA: JULIÁN, EN EL PRÍNCIPE VALIENTE.


REY ARTURO
2004.



EL ÁGUILA DE LA IX LEGIÓN
 (2011) 

LA IX LEGIÓN DESAPARECE EN TIEMPOS DE LA CONQUISTA DE BRITANIA, A LO LARGO DEL S. II, AL INTERNARSE EN EL TERRITORIO DE LOS PICTOS, AL NORTE, EN LA ACTUAL ESCOCIA. NUNCA SE SUPO MÁS DE ELLA, SÓLO QUEDARON RUMORES Y LEYENDAS.

   

BATALLA FINAL: LOS DESAPARECIDOS LEGIONARIOS DE LA IX REAPARECEN PARA ENFRENTARSE A LOS PICTOS Y RECUPERAR EL HONOR.

   

 
LA ÚLTIMA LEGIÓN
(2007)
La IX Legión se eterniza en el tiempo.
Así, V.M. Manfredi, cuando compone su novela La última legión, donde fusiona la última época de la historia romana en Britania con los inicios de la leyenda artúrica, hace reaparecer de nuevo a la olvidada y perdida IX Legión, la desaparecida en el s. II en las tenebrosas tierras de los pictos.
Rómulo, salvado de ser capturado por el godo Odoacro en Roma, encuentra rrefugio con unos fieles en Britania. Hasta allí será persegudido, pero en la batalla final, reaparecerá, como hemos dicho, la IX Legión, más bien, sus descendientes, que le ayudarán en la victoria final, y en el comienzo de la leyenda de Arturo, continuador de la civilización romana en Britania.




CENTURIÓN
(2010) 



INSPIRADA EN LA MISMA LEYENDA DE LA DESAPARECIDA IX LEGIÓN EN BRITANIA, OTRO FILM DE 2010

  

EL PRÍNCIPE VALIENTE (1940-1944): 

EL LEGIONARIO JULIÁN, DESCENDIENTE DE LOS PROTECTORES DE LA MURALLA DE ADRIANO, AÚN DESPUÉS DE LA MARCHA DE LAS LEGIONES DE BRITANIA, SE MANTIENE EN SU PUESTO EN EL TIEMPO. OTRO LEGIONARIO EXTRAVIADO DESPUÉS DE LOS ROMANOS ABANDONAR BRITANIA. 
LA LEYENDA APARECE EN EL PRÍNCIPE VALIENTE.