DREPANOFOROI EN BRITANIA: LA LEGIÓN DEL ÁGUILA, 2011. DRUIDAS vs. LEGIÓN ROMANA.
La legión del águila es una ciertamente amena, entretenido y un buen trabajo cinematográfico de 2011, dirigida por K. Macdonald, de nacionalidad americana. Está basada en la novela El águila de la novena legión, 1954, de una autora amante del mundo clásico, Rosemary Sutcliffe.
La historia transcurre principalmente en tierras de la provincia lejana de Britania, a donde es enviado Marco Aquila, un militar romano, hijo del general Aquila a su vez. Se da el caso de que su padre, al mando de la IX legión, desapareció al internarse en el desconocido territorio de los pictos del norte, años atrás, y nunca se ha vuelto a saber de ellos.
En un determinado momento, Marco Aquila, en busca de recuperar el honor perdido de su progenitor, parte en busca de él sin tener ninguna noticia desde entonces.
La película sigue su curso, y nos lleva junto con Marco y un inesperado aliado, un britano, rumbo a hermosos e inhóspita parajes del norte de Britania, donde habitan los misteriosos y fieros pictos, quienes se cree que fueron los causantes de la desaparición misteriosa de la novena legión.
En relación con lo que queremos comentar, al comienzo del film, recién llegado a Britania, Marco es enviado a un castra en territorio de los britanos. Allí va a tener el primer enfrentamiento bélico con los revueltos celtas britanos.
La cosa es como sigue, pues un escuadrón, enviado desde el castra en el que está en expedición, es apresado por los britanos. Llevados como prisioneros ante la empalizada del campamento romano, empiezan a ser ajusticiados.
Marco llega un momento en que decide hacer una salida y recuperar a los legionarios a punto de morir.
En una recreación muy apropiada para su uso didáctico, el grupo de legionarios adopta la formación de testudo o tortuga y así, protegidos por los escudos por casi todos los lados, llegan hasta donde se encuentren los capturados.
Con dificultad logran rescatarlos y cuando deciden emprender el regreso al castra, se les presenta un problema mayor y más peligroso.
El escuadrón romano consigue rescatar a los prisioneros en una perfecta maniobra.
Ahora tienen que retroceder hacia el castra, ante las amenazas de los celtas britanos que los rodean.
Los carros britanos liderados por el druida aparecen en el campo de batalla.
El comandante romano Marco Aquila los divisa desde su posición.
Aparecen de repente unas nuevas fuerzas, son carros de guerra britanos, liderados por un curiosamente aguerrido y furibundo druida.
En un primer plano se aprecia claramente el peligro de estos carros, es decir, son carros falcados, carros con hoces o cuchillas.
La hoz o guadaña de los carros britanos, fijada en el eje de las ruedas.
En griego, estos carros son llamados drepanoforoi, portadores de hoz o guadaña, y son célebres aquellos de que hacían gala los persas en sus enfrentamientos de Issos y sobre todo, Gaugamela, con las tropas macedonias de Alejandro magno, en su conquista del imperio persa cuando Darío III.
Estos carros que vemos que llevan los britanos en la película, con una simple pero criminal cuchilla, no tienen nada que ver con los muy equipados, diseñados y mortíferos carros persas con guadañas, los drepanoforoi, con los que se enfrenta sin ir más lejos Alejandro Magno siglos antes, en el 331 a.C., en Gaugamela. Son una auténtica panzerdivision.
Diodoro de Sicilia nos describe la guarnición de cuchillas con que aparecían erizados de ellas estos carros, pues con las guadañas ancladas a los ejes giratorios, estos carros estaban envueltos de otras varias cuchillas y en otros lugares.
De cada carro, junto a los caballos de los lados exteriores
sobresalían unas guadañas clavadas al yugo
que se extendían tres palmos,
y tenían el borde de su filo hacia el frente …
τούτων γὰρ ἑκάστου παρ᾽ ἑκάτερον τῶν σειροφόρων ἵππων ἐξέκειτο προσηλωμένα τῷ ζυγῷ ξύστρα παραμήκη τρισπίθαμα, τὴν ἐπιστροφὴν τῆς ἀκμῆς ἔχοντα πρὸς τὴν κατὰ πρόσωπον ἐπιφάνειαν,
A continuación, sí que vienen descritas las cuchillas que nosotros ya suponemos y conocemos, las fijadas a los ejes.
… y junto a las clavijas de los ejes otras dos en línea recta, con el corte hacia el frente como las anteriores, pero más largas y anchas; y en sus extremos estaban unidas unas hoces.
πρὸς δὲ ταῖς κατακλείσεσι τῶν ἀξόνων ἐπ᾽ εὐθείας ἄλλα δύο, τὴν μὲν τομὴν ὁμοίαν ἔχοντα πρὸς τὴν κατὰ πρόσωπον ἐπιφάνειαν τοῖς προτέροις, τὸ δὲ μῆκος μείζω καὶ πλατύτερα: συνήρμοστο δὲ ταῖς τούτων ἀρχαῖς δρέπανα.
Una recreación aproximada, ante la cual los carros celtas nada tienen que hacer, podría ser esta.
Recreación de G. Rava más aproximada a los carros persas, drepanoforoi, que describe Diodoro erizados de cuchillas.
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